Menorca todavía mantiene el espíritu de reunir a la familia al calor del hogar durante las fechas navideñas, fundamentalmente en los días más señalados, como Nochebuena, Navidad o Sant Esteve. Mientras en enclaves como Palma o distintos puntos de la Península salir a comer o a cenar fuera es un fenómeno cada vez más extendido por estas fechas, la Isla conserva y persiste en la tradición de compartir mesa, mantel y celebración en la intimidad.
Aunque no se trata, a diferencia de hace lustros, de un axioma irrebatible y sí de una percepción que contiene sus matices. No en vano, también en suelo menorquín está a empezando a ser, sino tendencia, sí más frecuente acudir a un restaurante para festejar la Navidad.
Del mismo modo, otro matiz a significar por relevante en ese contexto: entre los que optan por no alterar el hábito o costumbre de celebrar en casa, que son mayoría, se dispara año a año la demanda de menús para llevar, de comida preparada, y con ello, el dejar de lado los fogones de la morada familiar.
Tradición
«Sí, en Menorca la gente todavía es de quedarse más en casa por estas fechas», comentan Toni Sansaloni, presidente de la Asociación de cafeterías, bares y restaurantes de PIME, y Josep Bosch, ídem de la Asociación de Hostelería y Restauración CAEB Menorca.
Ambos coinciden también en que esa nueva costumbre de salir para celebrar la comida navideña se detecta más en gente de Maó y Ciutadella. O se contextualiza dentro de un segmento poblacional hasta hace poco inédito en la Isla en época navideña; turistas y visitantes.
En los pueblos pequeños, en cambio, «la gente es más tradicional y se queda en casa». También la coyuntura económica actual, en que la cesta de la compra, sobre todo el pescado, el marisco y los huevos, se ha encarecido a un ritmo exponencial, tiene su influencia en el momento de decidirse a seguir con la Navidad en casa.
Dentro de esa muestra caben dos líneas; la clásica, esto es, que adquiere sus productos en el mercado y los cocina, y la ya citada y más actual, gente que recurre al menú ya dispuesto para servir.
Carta o menú cerrado
Tanto los negocios de venta de comida preparada o de catering, como muchos restaurantes –cada vez más– que ofertan carta o menú cerrado expresamente diseñado para estas fechas, han encontrado en la celebración navideña un filón de negocio hasta no hace muchos años impensable. Y que va al alza.
Retornando al sector poblacional que apuesta por una Navidad en restaurante, también en muchos casos para evitar cocinar para 15 o 20 personas, sin olvidar el espacio que eso exige, desde CAEB advierten que la planta de restauración insular, «pese a que cada vez más restaurantes cierran en invierno, y cada vez es más complicado encontrar personal en esta época del año», tiene capacidad y músculo para asumir la demanda existente y registrar un buen pico de negocio, «aunque abrir solo por Navidad no sale a cuenta, se trata de locales que operan en invierno, no solo esas fechas», precisa Josep Bosch.
De hecho, algunos restaurantes incluso tienen lleno garantizado y todo reservado desde hace semanas para estos días tan señalados, en que además los compromisos familiares se han encadenado con comidas y cenas de empresa.
Fin de Año
Por contra, para despedir el año y dar la bienvenida al nuevo sí está más naturalizado una celebración a manteles fuera del hogar, sobre todo en la Nochevieja. «De hecho noviembre no ha sido un buen mes para la restauración, y eso es porque mucha gente se reserva para estos días», subraya Toni Sansaloni. Y en ese ámbito, se localiza una oferta muy amplia en cuanto a posibilidades y precios. «Depende de lo que pongas en la mesa, si hay o no langosta... y de la oferta complementaria, como ofrecer música en directo, baile, cotillón...», citan Bosch y Sansaloni. Y hace alusión también este último «a hoteles que además ofrecen la opción de dormir allí y así no tener que coger el coche».
En cuanto a la factura, significa Bosch que, «a pesar de que todo ha subido mucho durante los últimos meses, los precios para el consumidor son asequibles, se mantienen en relación a hace un año».
«Los menús para llevar están en unos precios razonables, contenidos, y también los precios para grupos en restaurantes, tanto para cenas o comidas de empresa como familiares y navideñas», finaliza Bosch.
Pues no hay una silla en ningún restaurante desde hace 1 mes