Los vecinos de Es Castell verán en 2026 cómo se reducen sus recibos del Impuesto sobre Bienes Inmuebles (IBI) y el de recogida de basuras. El pleno del Ayuntamiento aprobó ayer la modificación de las dos ordenanzas que permitirá aliviar la carga fiscal de los ciudadanos con un amplio consenso político. La propuesta salió adelante con los votos a favor del equipo de gobierno de PP e IPEC y de Som Es Castell, y la abstención del PSOE.
El tipo impositivo del IBI pasa del 0,72 al 0,70 por ciento, lo que supondrá para el Consistorio ingresar cien mil euros menos por este concepto, este es el impacto positivo de ahorro que se calcula para los contribuyentes. La primera teniente de alcalde y responsable de Economía y Hacienda, Salomé Cabrera, destacó durante el pleno esta bajada del IBI que viene a compensar el «golpe» que supuso para vecinos y empresas la tasa de residuos implantada en 2023.
Ahora el precio de la recogida y tratamiento de la basura también se revisa a la baja «a partir de un trabajo de depuración del padrón, los datos y casuísticas», señaló Cabrera, una reducción general del 10 por ciento para las viviendas y del 20 por ciento para los comercios del municipio; el ahorro se estima en otros cien mil euros.
Desestima las alegaciones
En ambos casos, la reducción del IBI y la revisión de la tasa de basuras, el pleno desestimó las alegaciones presentadas por la patronal PIME-Menorca y la asociación de comerciantes. Frente a las críticas de las pequeñas y medianas empresas sobre la subida de impuestos de los ayuntamientos, el de Es Castell ha recordado que su política fiscal implicará una reducción del importe a pagar en concepto de IBI y también una disminución directa de la cuota fija de la tasa de recogida de residuos; en ambos casos se mantiene el 3 por ciento de bonificación por la domiciliación del cobro de los recibos.
Cabrera destacó que esta es la tercera modificación y bajada de la cuota fija de la tasa de basuras, que el primer año fue de 110 euros para los domicilios y de 80 euros para los comercios; luego pasó a 100 y 50 euros respectivamente, y ahora se le aplica un descenso del 10 y el 20 por ciento, pasando a 90 euros para las viviendas y a 40 para los comercios. La rebaja es genérica, es decir, no se aplica como bonificación individual para premiar la correcta separación de los residuos en origen, pero sí es un reconocimiento a la implicación de los ciudadanos.
Ahorro en la factura de Milà
«Gracias a ellos Es Castell ahorra fondos públicos y está en muy buena posición, la mejor de Balears, en cuanto a reciclaje», aseguró la concejala de Hacienda. En este sentido, Cabrera recordó que una mayor y mejor selección de la basura en los hogares reduce el precio de su tratamiento, «es menor si los residuos llegan separados»; también bajan los costes al ser menor la cantidad de residuos mezclados que van al vertedero de Milà.
Se sacaron de la chistera una tasa de basuras que no da más que dolores de cabeza a los ciudadanos y ahora pretenden que les demos las gracias por bajarla.