Cada vez hay más residentes que compran sus nuevos vehículos fuera de la Isla y el fenómeno está afectando –como no puede ser de otra forma– a las cifras de negocio de los concesionarios locales. Mientras los datos de la Dirección General de Tráfico (DGT) muestran este año un considerable incremento en la inscripción de automóviles de toda tipología en territorio menorquín, los datos de nuevas matriculaciones tramitadas en la Isla –de vehículos vendidos aquí– dan claros síntomas de estancamiento, con un ligero descenso.
El registro oficial de nuevas matriculaciones que publica en detalle el Institut d’Estadística de Balears (Ibestat) muestra como entre enero y noviembre se han inscrito con sede fiscal en la Isla 2.162 nuevos vehículos, un 5,6 por ciento más que hace un año. En cambio, las matriculaciones tramitadas en la Isla se sitúan en 1.421, doce menos que en el mismo periodo de 2024. La diferencia entre un dato y otro da pistas –más allá de alguna rara excepción– del volumen de compras que se registra fuera de la Isla. En los primeros once meses del año han sido 741 vehículos, 128 más que hace un año, un incremento del 30 por ciento. Más de un tercio de los coches, motos, furgonetas y otras tipologías de vehículo que se han incorporado al parque móvil insular se han adquirido fuera de Menorca. Hace menos de diez años esa proporción no alcanzaba el diez por ciento.
Si atendemos a los datos ordenados por tipología de automóvil, se observa que la mayoría de residentes que se marchan a la Península o a Mallorca a comprar su vehículo lo hace para hacerse con motocicletas. En 2025 –solo faltan los datos de diciembre– más de la mitad de los vehículos inscritos en la Isla, pero tramitados fuera han sido motos (378), representando más de la mitad de las nuevas matriculaciones, mientras que el número de coches ha sido 203 y su adquisición fuera de la Isla se queda en menos del 22 por ciento. Otros vehículos de carácter más minoritario como puedan ser autobuses o remolques, concentran prácticamente todo el mercado fuera de la Isla.
La ausencia de algunas marcas de motos y coches, así como la proliferación de nuevos canales de compra que ofrecen clientes al mejor postor en todo el territorio nacional son factores que pueden explicar el auge de las compras fuera de Menorca, aunque desde el sector alertan del peligro que esto conlleva y subrayan la importancia del servicio posventa: «Si el servicio técnico está en Mallorca tienes un problema, ahora los coches tienen mucha electrónica y es importante tener la seguridad de haberlo comprado aquí», explica el vicepresidente de la Asociación de Concesionarios del Automóvil de Menorca, Bartolomé Vinent, quien reconoce que el volumen de ventas en el sector insular «es muy justito, habría que vender más para ir un poco más holgados».
Freno a las ventas
Según las estadísticas que manejan –son de la DGT, pero solo cuentan vehículos de cuatro ruedas de menos de 3.500 kilogramos– de enero a noviembre de este año se han cerrado en la Isla 891 matriculaciones, apenas cuatro más que hace un año, un aumento mínimo, de solo un 0,45 por ciento. Señala a la normativa que –aunque recientemente algo suavizada por la UE– fuerza a los fabricantes a reducir drásticamente la producción de vehículos de combustión interna, como uno de los grandes hándicaps. «Es un freno para los que tienen dudas», asegura.
Denuncia que la ambiciosa legislación para cumplir los objetivos de reducción de emisiones y combatir el cambio climático está provocando en cierto sentido un «efecto contrario al deseado»: el envejecimiento del parque de vehículos por la falta de renovación. «Ahora hay coches de 15 años a los que se les revienta el motor y en vez de comprar uno nuevo se repara».
Para explicar esa realidad, y que las cifras de ventas no remonten, apunta a otra causa, «el nivel de vida se ha encarecido mucho». Abunda en esta idea al calificar de «preocupante» que haya personas que «ni se pueden plantear comprar un coche nuevo, por mucho que sea una necesidad y no un capricho». Los altos tipos de interés que se están aplicando a las operaciones es otra razón de una situación que «afecta a los compradores y obviamente a los vendedores», lamenta Vinent, quien advierte de que a la hora de hacer previsiones para el año entrante «no hay nada que nos haga pensar que la cosa vaya a mejorar».
Pues igual con neveras, lavadoras, televisiones, ordenadores,...etc. No entiendo que no se lo hagan mirar..