La galopante crisis de acceso a la vivienda amenaza con cobrarse nuevas víctimas en 2026. La subida de los precios del mercado del alquiler no da síntomas de detenerse, todo lo contrario, y alrededor de una quinta parte de los contratos en vigor en la Isla, más de un millar, expiran este año. Los inquilinos se enfrentan a seguras revisiones al alza de los acuerdos que pueden suponer –visto que en los últimos cinco años se han elevado los precios de mercado en torno al 40 por ciento– incrementos de la mensualidad que pueden rondar los 300 euros al mes. Se avecinan serios dolores de cabeza para un buen número de residentes.
La escalada de los alquileres ha vivido en los últimos doce meses una vuelta de tuerca más. Según el portal inmobiliario Idealista, en el mes de diciembre la media de los anuncios se situó en Ciutadella en 14,2 euros el metro cuadrado, un 9,9 por ciento más que en el mismo mes del año anterior. Con esa media –que incluye toda tipología de viviendas– un piso de 70 metros cuadrados podría alzarse hasta los 994 euros al mes. Son valores sin precedentes históricos. En la ciudad de Ponent el precio en relación a 2021, el año en que se suscribieron los acuerdos que expiran en 2026, ha crecido nada menos que un 42 por ciento.
En Maó la situación es muy similar. El precio por metro cuadrado se situó el pasado diciembre un poco por debajo, en los 12,2 euros el metro cuadrado, tras una subida del 9,3 por ciento en el último año. Aquí hay que tener en cuenta que en la ciudad de Llevant el precio medio está menos influenciado por la tipología unifamiliar, los chalés, que hacen subir los valores en Ciutadella. En los últimos cinco años la mensualidad media que reclaman los anunciantes ha crecido un 34 por ciento. Si la comparación se hace con 2019 el repunte es sencillamente estremecedor, supera al 67 por ciento.
Obviamente todos estos datos, que pueden servir como referencia de las tendencias, no deben llevar a pensar que todos los inquilinos a los que se les acaba el contrato tendrán que pagar los precios que se exponen. Está claro que los habrá que puedan acordar subidas menores, como también lo está que algunos no podrán hacer frente a la renovación. En cualquier caso, desde el sector inmobiliario no tienen dudas de que este 2026 va a ser traumático en este sentido para muchos menorquines que viven de alquiler. Voces del sector llegan a calificar de «cataclismo» el fenómeno que se va a vivir en el año entrante.
La decisión final está en manos de los propietarios, ya que en Balears el Govern se ha negado a recurrir al mecanismo de la Ley de Vivienda que permite declarar zona tensionada los municipios o áreas donde los precios han subido muy por encima del poder adquisitivo. Esa designación –aprobada ya en zonas de Catalunya, Euskadi, Navarra y Galicia– supondría poner límite a la espiral inflacionista del mercado por la vía de impedir que los propietarios impongan libremente el precio de alquiler.
Sin límites pero con ayudas
Los grandes tenedores (dueños de más de diez viviendas) deben ajustarse al precio de referencia del Ministerio de Vivienda, que por ejemplo para un piso de 70 metros cuadrados en Maó no superaría los 610 euros. En el caso de los pequeños propietarios –que tienen beneficios fiscales– podrían mantener precios por encima del de referencia, aunque siempre actualizándolos anualmente mediante el llamado Índice de Referencia para la Actualización de Arrendamientos de Vivienda (IRAV), inferior al Índice de Precios al Consumo (IPC).
Pese a renunciar a las posibilidades que ofrece la ley estatal de 2023 por entender que supondría reducir todavía más la oferta disponible en el mercado, desde el Govern sí son conscientes del problema que se avecina con los nuevos contratos, que ya no están protegidos por los decretos excepcionales que se aprobaron por las crisis de la covid y de la guerra de Ucrania. Prueba de ello es que antes de terminar 2025 el Ejecutivo de Marga Prohens anunció deducciones fiscales de hasta 2.000 euros para los propietarios que acepten congelar las mensualidades o al menos no subirlas por encima del IPC, que el pasado mes de noviembre registró una variación interanual del 3,1 por ciento.
Las claves
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Un piso de 70 metros cuadrados ya roza los 1.000 euros en el mercado
El precio medio de los anuncios del portal Idealista se sitúa en Ciutadella en diciembre en valores históricos, superando los 14 euros el metro cuadrado, lo que significa 994 euros para un piso de 70 metros cuadrados.
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En cinco años el precio anunciado ha crecido un 40 %
Desde 2021 cuando se firmaron los contratos que expiran en el año entrante, los precios medios han crecido un 42 por ciento en Ciutadella y un 34 por ciento en Maó. Se mantiene la tenencia al alza de los últimos años.
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El Govern busca frenar la escalada con ayudas fiscales
El Govern ha anunciado deducciones del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF) de hasta 2.000 euros por propietario para aquellos que se avengan a no subir el precio por encima del IPC al finalizar el contrato.
vivaespañaDices «si el propietario es inteligente no hará esa subida, si su inquilino es pagador les interesa mas mantener ese alquiler, se arriesgan a la inquiokupación». Depende totalmente de los gastos sobre la vivienda más que de que quieras hacer «negocio» però es inevitable que se haga algo de subida. Es un tópico muy extendido que los propietarios son ricos, como si todos los que alquilan lo hagan como hobby o no les haga falta el dinero...Somos muchísisimos los que tenemos en alquiler un piso cierta cantidad de años y apenas sacamos para cubrir gastos y mantener a flote esa vivienda para un posterior uso nuestro en la vejez o para un hijo nuestro. No podemos pedir a estas alturas y con lo caro que está todo el mismo precio que hace 15 años, porque seguimos siendo mileuristas y pagando de esa propiedad arrendada hipoteca, IBI, seguro, comunidad, arreglos de calderas o eléctricos, etc. (aparte de lo que pagamos donde residimos). Un ejemplo: si me cuesta rozando los 700 euros al mes con prorrateo de IBI y seguros todos los gastos de lo que tengo alquilado, no lo voy a alquilar por 750 SOBRETODO CON LA INSEGURIDAD JURÍDICA que impera en este país, porque si estamos solo un par de meses sin cobrar el alquiler muchos propietarios tenemos un serio problema, quedamos totalmente desprotegidos y no nos quedaría más opción que vender a toda prisa. Nos conformamos con subir lo estipulado por ley y rezamos para cobrar cada mes. Ahora bien, es cierto que los que piden 1200 ABUSAN.