El pasado septiembre una mujer de 60 años de s’Arenal d’en Castell, Menorca, sintió una fuerte picada en el brazo mientras se ponía un jersey. Al principio no le dio importancia, pero la zona afectada se le inflamó y experimentó mucho dolor durante dos días hasta el punto de no dejarla dormir. Acudió a una farmacia y le aconsejaron ponerse una pomada con antihistamínico y antibiótico, informándole de que ya habían atendido casos similares causados por picadura de araña. La señora fue al centro de salud, destacando que posiblemente le había picado una Loxosceles rufescens, más conocida como araña violinista mediterránea o araña de rincón. «Es imposible, aquí no hay», le respondió equivocadamente la médico.
Este caso descrito por el biólogo especializado en arañas Guillem Pons es uno de muchos que ha recopilado en un artículo divulgativo donde alerta sobre la falta de formación entre muchos facultativos que desconocen que esta especie es muy común en Baleares y que tras ser picado se requiere de una actuación rápida para evitar que el afectado empeore de gravedad.
Uno de los incidentes con mayor riesgo se documentó en Eivissa en 2024, cuando una mujer de 32 años casi perdió una pierna. El veneno causó necrosis tisular, lo que supone la muerte prematura de células y tejidos de forma irreversible. Por suerte, fue atendida a tiempo y salvó la extremidad tras múltiples cirugías e injertos de piel. «Estas picadas pueden ocurrir en cualquier parte. En Eivissa hubo un caso en un coche, mientras que un turista catalán que caminaba con chanclas por Cabrera sufrió una picada en el lateral del pie. Es una especie muy común que puede estar en cualquier lugar, sobre todo en cavidades o debajo de rocas; incluso tengo documentado un caso ocurrido en un baño de la Universitat de les Illes Balears», asegura el biólogo.
La picada produce un dolor importante, más que el de una avispa, y la piel se calienta mucho en la zona de la picadura. La tocas y arde, cuenta Pons, que ante esa situación aconseja ir cuanto antes al médico avisando de que es muy posible que haya sido provocado por esta araña.
Sin estadística oficial
«Son casos que deberían de conocerse. El tratamiento es sencillo, pero se requiere una atención rápida para evitar complicaciones», insiste el experto, que anima a la Conselleria de Salut a que impulse una campaña divulgativa en los centros sanitarios para que tanto el personal como la ciudadanía reconozcan fácilmente si la picada es de esta especie de araña.
El autor del artículo presentado en noviembre en las IX Jornades de Medi Ambient de les Illes Balears señala que debería de haber una estadística oficial para conocer el alcance real de estos casos de loxoscelismo, que es como se llama a las manifestaciones clínicas producidas por una intoxicación grave causada por la mordedura de arañas del género Loxosceles. Una mayor colaboración entre el personal sanitario y entomólogos es la clave para mejorar el diagnóstico y su tratamiento y prevención.
Es el animal que pone los huevos mas gordos,a mi me pico en uno ,y no me podia poner los calzoncillos