Los desorbitados precios del alquiler que se están alcanzando en la Isla hacen que la opción de comprar, a pesar de que también el importe de la adquisición de viviendas está escalando, todavía siga saliendo más cuenta que firmar un acuerdo de arrendamiento, siempre que los compradores puedan permitirse las condiciones impuestas para acceder a la financiación bancaria, claro está.
En el actual contexto, por un importe de compra de 250.000 euros y unos ahorros aportados de 50.000 (se excluyen aquí los gastos de tramitación) se puedan obtener préstamos a 30 años a devolver con cuotas mensuales de unos 740 euros al mes. Este es un precio que se revela muy competitivo en relación a los que se ofrecen en el mercado del alquiler, donde se estima que los nuevos contratos se están firmando por cerca de 900 euros, siempre dependiendo de las características del inmueble.
Esta diferencia, que ya hace años que está empujando a las familias que se lo pueden permitir a optar por la compra, tiene muchos asteriscos. Hay que tener en cuenta que para lograr estas cuotas hay que firmar productos combinados que incluyen, por ejemplo, seguros de hogar y vida y contratación de tarjetas de crédito. Además este tipo de cuotas se obtienen con hipotecas mixtas con periodos de tipos fijos y variables. Por contra, por obvio no menos importante, hay que tener en cuenta que comprar supone una inversión a futuro, mientras que alquilar es un gasto sin retorno.
Los bajos tipos de interés que, por el momento, se siguen ofreciendo en el mercado hipotecario –el sector estima que el Banco Central Europeo revertirá la tendencia a la baja en el año entrante– hacen que mucha gente esté optando por hipotecas fijas que pueden elevar las cuotas hasta los mil euros en el caso hipotético recogido en estas líneas.
Me encanta,es ideal para esos que llaman especulador al que alquila su piso,ya pueden pedir su hipoteca y dejar de decir tonterias!...