Los vecinos de Cala en Blanes observan con preocupación la lentitud de la reforma integral de la urbanización. Transcurridos tres de los seis meses de ejecución, tan solo hay avances en las calles próximas al hotel Farragut y queda por iniciar las excavaciones en toda la Avinguda de Calespiques y sus alrededores.
Precisamente, anoche se reunió la junta de la Associació de Veïns de Cala en Blanes, para abordar esta y otras cuestiones relacionadas con el núcleo residencial y turístico.
En el Ayuntamiento de Ciutadella no tienen constancia de ninguna incidencia ni retraso en la ejecución de las obras, pero lo cierto es que, de las dos fases de las obras —que se anunció que se llevarían a cabo de forma simultánea para cumplir los plazos y terminarlas en mayo y así obtener la financiación europea— solo se ha empezado una y de forma parcial.
Las obras van a cargo de Antonio Gomila SA y suponen una inversión total de 3,1 millones de euros (1,4 por la primera fase y 1,7 por la segunda), para renovar 3,8 kilómetros de red de alcantarillado, con sus acometidas; instalar cien pozos de registro para inspección y mantenimiento; mejorar la red de agua potable; el alumbrado público; renovación de pavimentos y aceras.
A día de hoy, cuando se cumple la mitad del plazo de ejecución, la constructora trabaja en las calles Salamanca, Palencia y León, previstas en la primera fase. Falta por intervenir en la Avinguda de los Delfines y la calle Valladolid, y en la zona que conforman un pequeño tramo de la Avinguda de Calespiques y las calles Des Tennis, Des Canal y porciones de Tramuntana y Mestral.
La segunda fase, aún no iniciada, abarca toda la Avinguda de Calespiques (desde la rotonda de entrada a la urbanización), parte de la Avinguda Pont d’en Gil, las calles de S’Hipòdrom, de Sa Cigonya y de Sa Ferradura. En las vías paralelas a la Avinguda de Calespiques, las calles Tramuntana y Mestral, y sus calles perpendiculares, Sa Pedrera y Gregal, tampoco se ha actuado todavía, algo que preocupa al vecindario, puesto que es la principal arteria y dudan, a estas alturas, que pueda estar terminado para el inicio de la campaña estival.
Tres Alqueries
El proyecto también incluye la conexión de agua potable de Cala en Blanes con el casco urbano de Ciutadella. Para ello se iniciaron las obras en septiembre, en la calle Tres Alqueries y la plaza de Dalt es Penyals, y todavía no han concluido. Falta por abrir zanjas hasta la gasolinera, al inicio de la carretera de Cala en Blanes, para conectar con la red ya existente y que permitirá abastecer a la urbanización.
A mediados del año pasado, el alcalde de Ciutadella, Llorenç Ferrer, admitía que el proyecto no permitía demoras, al estar subvencionado con fondos Next Generation de la Unión Europea (a través de los Planes de Sostenibilidad Turística en Destino), y tienen que estar listas, «sí o sí, en junio de 2026».
La licitación de la primera fase de las obras tuvo dificultades. El concurso quedó desierto y hubo que reelaborar la propuesta, que, esta vez sí, atrajo licitantes. Antonio Gomila SA se hizo con el contrato, al igual que el de la segunda fase.
En el mes de julio se formalizó la firma del contrato de la primera fase de las obras, y en septiembre, se rubricó el acuerdo para la segunda fase. Según recordaban ayer los vecinos de Cala en Blanes, los seis meses expiran en abril —Semana Santa cae a primeros de ese mes— y «al ritmo que van, no acabarán ni en mayo», pudiendo afectar al inicio de la temporada y poniendo en riesgo la inversión.
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