Parte del sector pesquero local comparte el planteamiento de ámbito balear y también se posiciona contrariamente al nuevo Reglamento europeo de control de la pesca y a las obligaciones vinculadas al Diario Electrónico de Abordo (DEA), y a tal efecto convocó este lunes una jornada de paro y protesta, que además contó con el apoyo del Govern balear, escenificado con la presencia del director general de Pesca, Antoni Grau, en la lonja de Palma, enclave que acogió la acción en territorio mallorquín.
Voces del gremio catalogan de «inasumibles» las condiciones que proponen desde la UE en función de la realidad de la flota pesquera del Archipiélago, que mayoritariamente desarrolla jornadas por debajo de las doce horas. Asimismo, la obligación de notificar con cuatro horas de antelación la llegada a tierra se considera «innecesaria y desproporcionada»
Protesta
Josep Bondia, vocal de la Cofradía de Pescadores de Maó, mostró este lunes su rechazo frontal, en sinergia con el gremio a nivel balear, a la propuesta de nuevo Reglamento europeo de control de pesca y a los compromisos relativos al DEA.
En ese contexto, Bondia, que se concentró en el puerto, en los aledaños de la sede de la Cofradía de Maó junto con otros pescadores, entre los que se incluían miembros de su familia y el expresidente de la entidad, Pito Quintana, hizo alusión a la normativa por la que se ha regido el sector durante los últimos veinte años, que prohíbe que el pesaje pueda hacerse a bordo, que es justo lo que a partir de ahora, entre otras cuestiones, «se pretende imponer» desde Europa. También se mostró crítico con que se haya reducido el margen de error en relación a la estimación del pesaje un diez por ciento (si antes era de 20 kilos sobre 50).
La acción que ha protagonizado la cofradía mahonesa supone respaldar el paro auspiciado por la flota balear, a ese mismo efecto, que se ha promovido en Palma.
Bondia entiende que además de perjudicar y condenar al sector pesquero y beneficiar a «Mercosur», subraya, y posibles acuerdos con países fuera de la órbita de la UE, fundamentalmente africanos, este tipo de medidas albergan un claro afán «sancionador».
Sobre el apoyo que en principio muestra el Govern balear hacia el sector, Bondia recela del mismo y considera que es más un gesto que una certeza.
En ese sentido, el director general de Pesca del Govern, Antoni Grau, insiste en que el Ejecutivo Autonómico está con el sector «y defiende con firmeza una normativa adaptada a la realidad de la flota balear».
Bondia, si bien asegura que en su mayoría los pescadores «piensan como nosotros», reconoce por otra parte haber echado en falta algo más de implicación de algún segmento del sector a nivel insular, «hablé con la cofradía de Ciutadella y no han querido hacer nada, cuando esto implica la muerte del sector». «Me decepciona esa actitud, debemos luchar, pues vivimos de esto», concluye.
Ses barques del bou rebenten tot es fons marí i eliminen qualsevol possibilitat de que hi torni a haver peix allà mateix. Personalment jo les prohibiria.