El sector primario menorquín, en sinergia con lo acontecido este lunes con la tractorada que ha tenido lugar a modo de protesta en varios sitios del territorio estatal y proseguirá durante la semana, también se rebela, este jueves en Es Mercadal, por el recorte y difuso futuro de la Política Agraria Común (PAC), el acuerdo de la Unión Europea con Mercosur y por añadidura, por la crisis de rentabilidad que agrava la doble insularidad.
En ese marco, Agrame, Fagme, Unió de Pagesos de Menorca y Ucabal (Cooperativas agro-alimantarias de Balears) han convocado una concentración reivindicativa, entre las 12.30 y las 13.30 horas del jueves en el recinto ferial de Es Mercadal (Quarters), con el propósito de dar visibilidad al malestar que anida en el campo menorquín y reclamar cambios profundos en lo que concierne a las políticas agrarias que se están llevando a cabo en Europa.
El acto consistirá en una manifestación estática, pues no se quiere entorpecer la actividad económica de la Isla, subrayan los promotores de la ‘mani’. Durante la misma, en torno a las 13 horas, los presidentes de Fagme, Agrame y Unió de Pagesos, Catalina Pons, Luis Nadal y Margalida Llambíes, respectivamente, leerán de forma conjunta un manifiesto que recoge las principales reivindicaciones del sector. Ucabal, con las cooperativas Sa Cooperativa del Camp de Menorca, Sa Cooperativa de Sant Martí y Sa Cooperativa de Sant Bartomeu, entre otras, se adhieren a tales reivindicaciones.
Causas
Las principales causas de esta movilización son, por un lado, el incierto horizonte de la PAC a partir de 2027, puesto que se permitirá que cada estado de la UE diseñe de modo individual su política agraria, que dejará así de ser común y promoverá, se entiende, una competencia desleal, a lo que se le agregan los recortes presupuestarios. Por otro lado, preocupa la pérdida progresiva de rentabilidad de las explotaciones de la Isla, así como la creciente burocracia y la competencia desleal ocasionada por los acuerdos comerciales internacionales, sobre todo el que respecta UE-Mercosur, que permitirá la entrada de alimentos elaborados en un contexto de normas sanitarias, ambientales y laborales inferiores a las que exige la UE, y que pone en riesgo al consumidor europeo.
Mucho ánimo a quienes nos alimentan y sólo quieren ganarse la vida de forma digna y competir con las mismas armas que sus homólogos de otros países. Nongún producto tiene que entrar en Europa sin cumplir los estándares europeos. Nos conviene a todos.