«Basta de incertidumbre, basta de promesas vacías y basta de políticas que ponen en riesgo el futuro de nuestro campo». De este modo denunciaron ayer las organizaciones agrarias de la Isla su desacuerdo con las políticas agrarias, la nueva PAC, los acuerdos UE-Mercosur y los agravios que supone la doble insularidad. Para ello, unas 130 personas se manifestaron en el Recinte Firal des Mercadal, para «defender nuestro derecho a vivir de la tierra, a producir alimentos de calidad y a continuar cuidando el territorio, el paisaje y la soberanía alimentaria de Menorca». Porque «el sector agrario vive una situación límite», con una «falta de rentabilidad y el aumento constante de los costes de producción, la presión burocrática y normativa, y la competencia desleal de los acuerdos comerciales internacionales que están asfixiando al campo».
La concentración fue convocada por Unió de Pagesos, Agrame, Fagme y las cooperativas agrarias de la Isla, y contó con la presencia de la consellera insular de Economía, Maria Antònia Taltavull; de los diputados autonómicos Maite Torrent y Sebastià Mesquida (PP), Joana Gomila (Més per Menorca), José María García (Unidas Podemos); el diputado nacional Joan Mesquida (PP); los alcaldes de Es Mercadal, Joan Palliser, y de Ferreries, Pedro Pons; además de concejales de la Entesa y el PP de Es Mercadal, entre otros. También tuvieron el apoyo del sector pesquero, con la asistencia del patrón mayor de la Cofradía de Ciutadella y vicepresidente de la Federación Balear de Cofradías, Xavier Marquès, y Esquerra de Menorca-Esquerra Unida transmitió su adhesión a las reivindicaciones.
Lucha por la subsistencia
Los organizadores descartaron una tractorada por las carreteras y calles de la Isla, para «no perjudicar» al resto de ciudadanos y sectores económicos. Igualmente, hasta Es Mercadal se desplazaron una decena de tractores, para que agricultores y ganaderos expresaran su preocupación ante los planes de la Unión Europea de recortar drásticamente las ayudas de la Política Agraria Común (PAC) a partir de 2027, lo cual afectaría gravemente a un territorio como Menorca, que sufre el agravio de la doble insularidad.
Para el presidente de Agrame, Lluís Nadal, «los cambios anunciados para la PAC son revolucionarios» y «ya no habrá coordinación» a nivel europeo y «los 27 países nos haremos competencia», algo que se evita con el sistema vigente.
Margarida Llambías, de Unió de Pagesos, se refirió al acuerdo con Mercosur, «nos entrarán productos sin las garantías que tenemos establecidas aquí y no es justo, es una competencia desleal, porque no se puede competir con productos de baja calidad y sin las normas sanitarias e higiénicas que nos hacen cumplir a nosotros».
Además, en cuanto a la PAC, Llambías incidió en lo injusto que es que «nos hagan rellenar un papeleo y una burocracia desastrosa y usar los mismos baremos para un alemán que tiene 900 hectáreas y dos mil vacas, que un payés con 50 vacas».
La presidenta de Fagme, Catalina Pons, valoró muy positivamente la respuesta del sector, «la gente nos apoya y ve que hay un problema» y «tenemos que reivindicarnos ante la Unión Europea, porque así no vamos bien». Incluso, si la situación no mejora no descartó, más adelante, impulsar más acciones.
Desde el Consell, Maria Antònia Taltavull, admitió que los cambios que se avecinan «agobian» al sector y que «Menorca no tiene que ver con otros lugares», de ahí que la institución insular esté dispuesta de apoyar «llegar hasta dónde haya que llegar».
Pons, Nadal y Llambías leyeron un manifiesto ante el centenar de agricultores presentes y exhibieron carteles donde se leía «Mercosur mata el camp. Defensem sa pagesia local. No a la competència deslleal» y «Sense pagesia no hi ha futur».
Unido? Quines ganes de riure...