Convertir el solar de la antigua fábrica de Catisa de Maó en un bloque de cerca de cien pisos de protección oficial con aparcamiento subterráneo supondrá una inversión pública –entre la compra de los terrenos y la ejecución de las obras– de más de 23 millones de euros. Es la estimación a la baja que manejan ya desde el Instituto Balear de la Vivienda (Ibavi) para la que se convertirá en una de las promociones de vivienda social más ambiciosas de la Isla. Vistos los precedentes, habrá que armarse de paciencia para que sea una realidad, pero se están dando pasos firmes hacia adelante.
Por lo pronto el Ayuntamiento de Maó ya ha desvelado negro sobre blanco, a través de los presupuestos municipales que se acaban de publicar íntegramente en el Boletín Oficial de las Illes Balears (BOIB), cuál es el plan financiero para la operación de compra que espera poder acometer lo antes posible. Las cuentas aprobadas a finales de enero reflejan varias partidas que dan las claves de las intenciones de la institución, que ayer desestimó ampliar la información a la espera de que se cierre definitivamente el acuerdo con la promotora y de que se presente conjuntamente por las partes implicadas, el Govern, el Consell y el propio Consistorio.
Las cuentas de 2026 reflejan una partida de 210.000 euros para el alquiler del solar y otros 300.000 euros para ejecutar una opción de compra. Y ya avanzan para 2027 un desembolso de 2,55 millones de euros. La conclusión es sencilla: hay un principio de acuerdo con la propiedad, la promotora Neinor, para firmar un alquiler con opción a compra y el coste de la operación, al menos sobre el papel de los presupuestos, es de 3,06 millones de euros. Fuentes cercanas a las negociaciones explicaban ayer que el acuerdo está prácticamente hecho, más allá de que esa fórmula prevista en los presupuestos, que se redactaron en el mes de noviembre, pueda sufrir variaciones. La operación no peligra, a tenor de los movimientos que se están produciendo en las administraciones involucradas.
En estas páginas ya se ha avanzado la intención –antigua pero ahora decidida– del Ayuntamiento de Maó de comprar el solar y cederlo al Ibavi. Para ello se han vendido otras propiedades municipales y desde agosto se vienen haciendo gestiones. Una de ellas ha sido hablar con el Consell insular, que ayer en voz de su consellera de Ordenación Territorial y Turística, Núria Torrent, que es también responsable de la política de vivienda, confirmaba a este diario que, aunque en los presupuestos de Maó figura una aportación de 500.000 euros de la máxima institución insular, finalmente serán casi un millón de euros.
Otra cosa es cuándo se realizarán los pagos. Aquí hay que recordar que el Ayuntamiento de Maó está todavía sujeto al cumplimiento del plan económico financiero, la regla de gasto que no le permite invertir alegremente el dinero. Eso explica que el gran desembolso de la compra figure en 2027, algo que también ayudaría al Consell a aportar esos cerca de un millón de euros en dos anualidades.
Cesión al Ibavi
La tercera pata del acuerdo público es la Conselleria balear de Vivienda, Territorio y Movilidad, que a través del Ibavi será la encargada de ejecutar las obras. Desde el pasado año ya expresaron al Ayuntamiento su total disponibilidad para participar en la iniciativa. Su papel, como suele pasar en estos casos, no será contribuir a la compra, sino asumir el coste –mucho mayor– de redactar el proyecto y ejecutar la obra. Es pronto para conocer el coste que tendrá. Falta afinar las soluciones arquitectónicas y ver cómo evolucionan los precios del mercado. Pero ya se habla de un mínimo muy optimista de 20 millones.
I deien que volien renovar la barriada del Carme... pues així no anam bé! El que s'hauria de fer en aquest solar és un BON PÀRQUING per donar solució a tota la barriada, i arreglar els carrers com toca: amb voreres aples, en bon estat i espai per circular. No com ara que per tot hi ha cotxes aparcats damunt les voreres i has d'anar amb mil ulls per passar per no donar cap toc als cotxes aparcats. Han deixat morir aquest barri, una pena... Està bé que fagin pisos socials però en una zona on no sigui perjudicial per el barri.