El desarrollo del solar de la antigua fábrica bisutera de Catisa, entre las calles Bellavista, Madrid y Sant Sebastià, tiene algunas complicaciones añadidas a las que ya acompañan cualquier iniciativa para levantar viviendas.
Como ya figuraba en el convenio suscrito por el Ayuntamiento y la propiedad, antes de empezar a construir hay que descontaminar los terrenos, en los que existe una zona donde se depositaron en su día sustancias tóxicas resultantes de los procesos de fabricación.
El Ayuntamiento viene realizando catas para conocer la envergadura del problema, que hasta ahora tenía obligación de gestionar la promotora, pero que, cuando a pase a manos públicas, deberá hacerse cargo la administración.
Gestión de los residuos
La dificultad no es tanto eliminar los residuos como velar por su correcta gestión. Esta particularidad encarece el proyecto. Según fuentes del sector consultadas ayer por este diario, el coste de la operación podría moverse entre los 500.000 y los 800.000 euros.
Además, hay otra cuestión que promete disparar el precio, la excavación necesaria para habilitar una bolsa de aparcamientos subterráneos imprescindible para una zona que, ya sin esos cien nuevos pisos que se proyectan, arrastra serios problemas de espacio de estacionamiento.
JaumePues deja de trabajar.