La falta de personal es un problema estructural que se arrastra desde hace años en numerosos sectores de Menorca, pero resulta especialmente preocupante en el ámbito sociosanitario, que debe dar respuesta a una población cada vez más envejecida y a una demanda de cuidados en constante aumento.
Ante esta situación, el equipo de gobierno del PP en el Consell llevará al pleno del próximo lunes una moción para instar al Govern balear a implementar medidas de carácter excepcional para hacer frente a la grave falta de profesionales sociosanitarios en la Isla y reclamar medidas urgentes que garanticen la sostenibilidad del sistema de atención.
Además, la escasez de profesionales es especialmente acuciante para el Consell, ya que este año deberá incorporar el personal necesario para la apertura de las tres nuevas residencias geriátricas —Santiago, en Maó; Es Castell y Es Migjorn—, así como para el nuevo centro de Trepucó III. La apertura de los tres nuevos geriátricos requerirá la contratación de 85 profesionales.
Para hacer frente a todo ello, el departamento de Bienestar Social, dirigido por la consellera Carmen Reynés, gestionará la mayor partida del presupuesto del Consell para 2026, con un total de 40,1 millones de euros. Sin embargo, estos recursos podrían no servir para nada si no se logra incorporar el personal necesario para hacer efectivo el crecimiento de la red de recursos sociosanitarios de la isla.
«La puesta en marcha de este despliegue de servicios y recursos resulta inviable sin contar con los profesionales sociosanitarios necesarios», se remarca en la propuesta de acuerdo.
Un problema estructural y agravado por la insularidad
Según recoge el texto que presentará Reynés en el pleno, la falta de profesionales afecta de forma transversal a todos los recursos del sistema: residencias de personas mayores y de personas con discapacidad, centros y servicios de atención diurna, el Servicio de Ayuda a Domicilio (SAD) y otros dispositivos especializados.
La moción subraya que no se trata de una situación puntual, sino de una problemática generalizada en el conjunto de las Balears, que se intensifica en territorios insulares como Menorca. Entre los factores que dificultan la cobertura de plazas se citan el elevado coste de la vivienda, la competencia con otros territorios y con el sector privado, la temporalidad de determinados contratos y las limitaciones de los sistemas ordinarios de selección de personal.
Plazas de difícil cobertura y vivienda
Entre los acuerdos que se propondrán al pleno figura instar al Govern balear a declarar como puestos de difícil cobertura las plazas y categorías profesionales sanitarias del ámbito sociosanitario público de Menorca cuya provisión sea difícil, así como la aplicación de «medidas urgentes y extraordinarias para la capacitación de profesionales».
La moción también insta al propio equipo de gobierno del Consell a impulsar medidas en el ámbito de la vivienda para facilitar la instalación y permanencia de los profesionales sociosanitarios en Menorca.
Además, plantea negociar con los sindicatos y representantes del personal la flexibilización de requisitos, incluida la revisión de la exigencia de la categoría C2 para determinados perfiles y la posible incorporación de nuevos perfiles profesionales. En este sentido, hace unos meses, la consellera Reynés ya habló de la posibilidad de flexibilizar la exigencia del catalán, ofreciendo una formación lingüística a los trabajadores una vez contratados.
También se propone la creación de bolsas permanentes de personal que permitan su actualización constante y eviten tener que convocar procesos selectivos de manera reiterada.
Es sector sociosanitari, tindria que ser un referent de ben estar de primera, amb unes ràtios dignes, per poder cuidar i acompanyar es dia a dia ses necessitats que es mareixen els residents. Aquesta feina tan humana, necessita que s'administració els cuidi amb més personal igual a millors cuidados i a lo millor hi haurà més professionals que volguin fer feina en aquest sector.