El temporal Nils que ha afectado al litoral sur y occidental insular ha dejado también huella en Ciutadella, especialmente en las playas. En Sa Caleta, Santandria, Cala Blanca e incluso Cala en Bosc, el mar ha arrastrado hasta la orilla grandes cantidades de posidonia y ha hecho retroceder la primera línea varios metros hacia atrás. Arenales orientados al sur y con una morfología más abierta, como Son Xoriguer, han quedado cubiertos de piedras
El oleaje seguía golpeando con intensidad este viernes, aunque fue mucho menor que los días precedentes. Nils dejó rachas de viento de más de 100 kilómetros por hora. Obligó a cerrar los puertos de Ciutadella y Maó, provocó cancelaciones de vuelos y numerosos incidentes, desprendimientos de cubiertas, caídas de torres eléctricas, árboles o farolas.
Las imágenes espectaculares que dejó Nils en el litoral de Ciutadella, con fuertes impactos del mar en lugares como Cala en Blanes, hacían temer destrozos como los sufridos con temporales anteriores, con paseos marítimos levantados, aceras seriamente dañadas y chalés con daños en sus estructuras.
En la mañana del viernes, en el Passeig Marítim de Cap d’Artrutx, operarios de la brigada municipal de Ciutadella se esmeraban en retirar de la calzada el material rocoso desprendido con el oleaje, que quedó extendido a lo largo de la vía.
En Son Xoriguer, el viento derribó dos pinos del Hotel Princesa Playa. Uno cayó dentro del jardín y el otro lo hizo sobre el Carrer de sa Platja. Operarios de la empresa de mantenimiento del recinto trabajaban ayer para retirar el árbol.
Densa capa de posidonia
En la playa de Son Xoriguer, el mar ha ganado varios metros y se ha llevado la arena de la primera línea. En Cala en Bosc, Cala Blanca, Santandria y Sa Caleta, el efecto ha sido contrario y la marea ha dejado una densa capa de posidonia.
De hecho, en Cala Blanca se ha formado un charco en segunda línea y en Sa Caleta la vegetación marina ha creado un muro a los pies de la escalera que da acceso a la cala. Igualmente, en todas ellas, el mar ha avanzado unos metros tierra adentro.
Rapidito, rapidito, a quitar las piedras que en nada estarán aquí los turistas.