Golpes en la mesa, palabras malsonantes como «joder» o «coño» o gestos irónicos con el saludo fascista. Todo ello se pudo ver en el pleno de Sant Lluís de este miércoles tras una acalorada discusión entre el concejal del equipo de gobierno, Jorge de Diego (Per Balears) y los representantes socialistas, tras los polémicos vídeos de campaña electoral del PSOE aparecidos en una cuenta institucional manejada por el anterior responsable de comunicación del Ayuntamiento.
La cuestión la trajo al pleno el propio De Diego, al pedir la palabra ante el comunicado del PSOE en el que le solicitaba unas disculpas públicas al considerar los socialistas que el concejal faltó a la verdad. De Diego no solo no se retractó, sino que fue más allá. «Cometí un error, dije que eren 90 vídeos, cuando en realidad eran 191», afirmó.
Asimismo señaló que se pudo incurrir en «irregularidades administrativas» e incluso en «un delito electoral por vulnerar el principio de neutralidad de los poderes públicos, además de una posible incompatibilidad administrativa», ya que el responsable de Comunicación tenía un contrato a jornada completa con el Ayuntamiento y además trabajó para la campaña del PSOE. Pese a todo, De Diego aseguró que su voluntad era «dejar morir» el asunto, pero que el comunicado socialista lo exasperó.
Entonces cogió la palabra la portavoz del PSOE de Sant Lluís, Silvia Pérez para pedir disculpas por «el error» cometido «al descargarse estos vídeos en la cuenta municipal en lugar de la personal», pero insistió en que al contrario de lo que dice De Diego «no existe ningún informe municipal» sobre esta cuestión.
«Merezco respeto»
Y aquí es cuando la discusión empezó a subir de tono. «El informe existe, pero no está entregado a Secretaría», terció De Diego, visiblemente enojado. «Tiene que frenar en alguno momento», le pidió a Pérez, y esta le contestó que «frene usted de decir mentiras».
La alcaldesa Loles Tronch trató de zanjar el asunto, pero De Diego continuó bastante exaltado: «Se hacen gestos fascistas y se me dice que soy de la ultraderecha», en referencia al gesto que le hizo durante el pleno el concejal del PSOE, Lluís Alcoberro.
Y siguió, cada vez más furioso: «Estoy muy cansado de que se me llame mentiroso, cuando yo soy muy riguroso. Soy un responsable municipal como todos los demás y merezco respeto, estoy cansado de los gestos y las risas. Joder», concluyó el concejal, antes de levantarse y marcharse del pleno, antes de que la alcaldesa levantara la sesión.
Que el número 2 ½ del Partit Popular, ha tornat a abandonar el saló de plens perquè el diuen mentider? No!!. Què diu que ho comparen amb la ultradreta? Aquí es confonen i li dono la raó, no és d'ultradreta és de qualsevol color que li deixi una cadira, taronja, rosa, blau... Quins plens més divertits!!! Són com l'illa dels famosos, almenys es guanyen el sou divertint-nos.... ja ho deia el poeta llatí Juvenal donar pa i circ al poble i no... parlaran de política.