En Ciutadella, el bar OAR reabrió ayer después de la clausura forzosa del pasado 5 de febrero, una vez se ha acometido una intervención de urgencia para garantizar la seguridad en el edificio. Las últimas semanas se han hecho obras para asegurar estructuralmente el inmueble y poder recuperar la actividad tanto en la planta baja, como en el primer piso donde tienen sede varias entidades.
En primera instancia se han ejecutado actuaciones de refuerzo estructural en la primera planta y el sótano, para garantizar la estabilidad del inmueble y asegurar los elementos estructurales que estaban afectados. Estas semanas se ha hecho una inversión de alrededor de 40.000 euros, para apuntalar forjados, vigas y pilares en los puntos más afectados, especialmente en la zona posterior de la segunda planta, que ocupa la Cadena COPE. Con esto se garantiza la estabilidad de la estructura y se evitan sobrecargas en los forjados intermedios.
Por otro lado, y para resolver las filtraciones que sufría la segunda planta, se han hecho mejoras en la estanqueidad del edificio para reducir humedades, y se ha trabajado también en el sótano.
Tareas pendientes
Una vez subsanadas las deficiencias más acuciantes, según exponía ayer la edil de Urbanismo, Sandra Moll, «lo primero es hacer un estudio del estado real de la estructura», para luego decidir las actuaciones que seguirán para resolver el mal estado general del inmueble. «Ahora, se ha hecho una actuación para asegurar el edificio, que no se filtre agua y que el bar pueda abrir», añadió la concejal.
Cabe recordar que las inspecciones técnicas realizadas, antes de las obras recién finalizadas, habían detectado patologías constructivas importantes, como humedades generalizadas por capilaridad en el sótano, fisuras, grietas en pilares, jácenas y forjados, vigas deterioradas y un mal estado general de la cubierta, con partes del pavimento levantado, juntas de dilatación deterioradas, presencia de vegetación y filtraciones de agua que habían provocado daños en varios espacios interiores.
De hecho, los informes técnicos advertían que había zonas del edificio que llevaban años apuntaladas, fisuras en elementos estructurales en los diferentes pisos, la degradación de la fachada y las aberturas existentes sin cerramientos adecuados, hacían urgente una revisión estructural profunda del edificio.
Todo ello reclama las inspecciones estructurales exhaustivas que ya prevé el Consistorio, con el fin de planificar las actuaciones «a medio y largo plazo».
Probablemente, añaden desde Dalt la Sala, si se confirma el estado de deterioro detectado, los técnicos anticipan que será necesario demoler la cubierta del segundo piso, para construir una nueva y solventar definitivamente los problemas que sufre.
Para esta mañana, el Ayuntamiento ha convocado al resto de propietarios del edificio, el bar y Cadena COPE, a una reunión para coordinar los próximos pasos.