La estación de autobuses que diseña el Consell en Ciutadella contará con un aparcamiento de doble nivel con 154 estacionamientos y que será, por otro lado, el primer parking subterráneo público del municipio. Además, el intercambiador dispondrá de quince dársenas para dar servicio a las líneas de autobús que operan en la ciudad.
Estos son algunos de los datos que aparecen en el convenio marco de colaboración que acaba de aprobar el Consell insular y que ahora deberá ratificar, también, el Ayuntamiento de Ciutadella, para poder llevar a cabo la cesión de los terrenos para construir la futura estación de autobuses.
El convenio marco ha requerido que ambas instituciones se pongan de acuerdo con el diseño de la infraestructura, después de que, inicialmente, el Consistorio hubiera manifestado discrepancias con «diversas consideraciones técnicas». Una de estas, argumentaban desde Dalt la Sala, era que «la entrada prevista [de la estación] presenta una limitación importante de espacio y se sitúa muy cercana a los cines, lo que puede dificultar la maniobrabilidad de los vehículos pesados y generar situaciones de riesgo».
Parcelas
El convenio especifica que la cesión será gratuita, sobre una parcela de 6.031 metros cuadrados, situados en la calle de Sant Antoni Maria Claret. Es un suelo clasificado como suelo rústico, con la calificación de sistema general de espacios libres públicos, según el nuevo Plan General de Ordenación Urbana —ahora en tramitación—.
El intercambiador-estación tendrá quince andenes para autobuses y el parking se construirá aprovechando la antigua cantera situada detrás de los cines del Canal Salat. Será un aparcamiento de dos plantas soterradas, con capacidad para 78 vehículos en la primera, y otras 76 en la segunda.
El estudio Ábalo Arquitectura e Ingeniería SL recibió el encargo del Consell en febrero de 2024 para diseñar la estación. Durante la supervisión del anteproyecto se detectó que la parcela estaba parcialmente afectada por terrenos clasificados como área inundable, lo que hizo necesario el análisis por parte de la Dirección General de Recursos Hídricos. El órgano del Govern dio vía libre al proyecto el pasado 3 de noviembre, considerando que, si bien es cierto que la infraestructura prevista está en una zona inundable para periodos de retorno de 100 y 500 años, con las actuaciones proyectadas —un muro perimetral estanco— dejaría de estar afectada.
Por fin un gobierno que piensa en Ciutadella y no solo en Mahon