La tramontana, es decir, el incómodo viento del norte que durante más de una semana ha azotado la Isla con rachas superiores a los 100 kilómetros por hora, ha tenido una consecuencia constructiva para las playas de Es Migjorn Gran. Este último temporal ha traído de vuelta la arena que las tormentas o bien los vientos de otras direcciones, especialmente del sur, se llevaron mar adentro durante el invierno, y que tantos destrozos ocasionaron en las pasarelas de la urbanización y el varadero.
El aspecto que ofrecen ahora tanto Sant Adeodat como Sant Tomàs nada tiene que ver con el desolador que mostraban hasta que arrancara la tramontana cuando el arenal, prácticamente, había desaparecido por completo. Desde 2013 el viento no soplaba con tanta intensidad y durante tantas jornadas consecutivas, recuerda el regidor de Turismo de Es Migjorn, Toni Borràs. «Para nosotros ha sido muy beneficioso», afirma, ya que Sant Adeodat ha recuperado el 50 por ciento de la arena que tenía y Sant Tomàs, entre un 65 y un 70 por ciento.
Para pasear y tomar el sol en ambos enclaves ya es suficiente ahora, pero en Sant Adeodat todavía no hay espacio para hamacas, velomares o sombrillas, al contrario que en la otra playa. El edil migjorner confía en que la recuperación del arenal sea aún mayor a medida que avanzan abril y mayo.
En cuanto a las pasarelas, tras las intervenciones de las brigadas municipales, están abiertas dos de las tres dañadas en el temporal anterior. Es la central la que sigue inoperativa, pendiente de que la repare el organismo estatal de Costas, y este no lo hará hasta que tenga la evaluación de los desperfectos en otros puntos del litoral para una licitación conjunta. En principio, la reconstrucción será puntual porque estima que con el cambio climático, una reforma estructural sirve de poco debido a los temporales cada vez más frecuentes.
«Estamos igual que en marzo, esperando porque Costas no sabe cuándo podrá licitar la reparación y sigue cerrada». No será este mes ni el próximo lo que podría implicar que este tramo central no pueda utilizarse en toda la temporada turística, «pese a que sabemos que es muy necesaria para la gente mayor o con movilidad reducida», apunta Borrás.
En cuanto al varadero, Es Migjorn aguarda el informe del ingeniero municipal para que indique si ofrece seguridad en la entrada y salida de barcas pequeñas. «Si no hay riesgo lo abriremos en unas dos semanas», indica el concejal.
Lo que el mar se lleva, el mar lo suele traer, si bien es cierto llevamos 5 años con muy poca tramontana y mucho Sur y Xaloc!