Frente al silencio de Ports de les Illes Balears, el Ayuntamiento de Ciutadella ha sido el primero en dar a conocer el resultado de los análisis de los lodos del dragado del puerto que se vertieron, sin ningún control, en una zona verde pública al final del Pla de Sant Joan. La muestra fue tomada por los técnicos municipales y, según se concluye ahora, el fango no tiene sustancias tóxicas, lo que ha evitado que este episodio concluya con daños ambientales mayores.
El pleno municipal aprobó el jueves una moción en la que insta al Parlament a iniciar una investigación para saber de quién surgió la orden y si se cumplieron los requisitos ambientales a los que obliga la ley ante una actuación de este tipo. Todos los indicios apuntan a que no fue así, tal como denunció el propio Ayuntamiento de Ciutadella y el GOB.
Ports odenó la retirada de los lodos depositados a finales de marzo junto al puente de Dalt es Penyals, al parecer porque los camiones que transportaban el sedimento húmedo no podían subir la cuesta por el peso de la carga. Lo hicieron sin ningún tipo de medida de contención, al igual que la extracción desde el fondo del mar. Las imágenes muestran que no se colocaron barreras anticontaminación. Tampoco consta que se hiciera una analítica previa para saber si había sustancias tóxicas con riesgo de esparcirse.
«No se puede repetir»
El Ayuntamiento de Ciutadella celebra que las analíticas hayan descartado la toxicidad del fango. Con todo, insiste en la necesidad de que Ports «asuma responsabilidades porque no se siguieron los protocolos exigibles en la manipulación de unos lodos procedentes del fondo marino de un puerto interior».
El pleno municipal ha pedido al gestor público del puerto, dependiente del Govern, una información detallada del proceso que se siguió. Actuaciones como esta, o el posterior lijado con arena del puente histórico de la Colàrsega sin medidas de protección «no se pueden repetir», concluyen desde el equipo de gobierno.
A xuparla gob