El complejo de apartamentos «Ses Canaletes», en Son Parc, sigue siendo un territorio mayoritario de okupas, pero un grupo numeroso de los que habitan en algunos de los 66 apartamentos de que consta el edificio está decidido a asociarse como colectivo vecinal hasta donde la legalidad le permita, dada su situación. Su propósito es «asearlo y que nosotros también podamos vivir tranquilos», explica V.O.S., al frente de esta asociación.
En las dos últimas semanas se han vaciado cuatro apartamentos que estaban okupados por miembros de una familia especialmente hostil que, en opinión de otros okupas del lugar, tenían atemorizados al vecindario. A medida que se marchaban, este grupo fue cambiando las cerraduras «para que no pudieran volver a vender las llaves a otras personas a las que hemos ido avisando para que no lo hicieran», señala la mujer, sin ocultar que «tenemos miedo a posibles represalias», en el caso de que regresen.
Los cuatro inmuebles son propiedad de la agencia Bonnin Sansó, a la que le han devuelto tres apartamentos que ahora puede destinar a obreros de empresas con las que trabajan. «Hay gente que sí quiere vivir en armonía y se está organizando para apaciguar el complejo, pese a que son okupas, pero al parecer hay otro grupo que no está muy por la labor y aquello es una ciudad sin ley porque la ley no protege a los propietarios», señala José Pons, director comercial de la agencia inmobiliaria.
Aseguran los vecinos dispuestos a adecentar este edificio, que «solo queremos vivir en paz, si estamos aquí como okupas es por necesidad, somos familias vulnerables», añade quien está al frente del grupo. Relata que se han organizado para poner una cuota con la que ir adecentando los deteriorados zonas comunes, comprar bombillas y han limpiado exteriores «donde han aparecido restos de motos, de coches y todo tipo de residuos». En breve pretenden reunirse con el alcalde de Es Mercadal y registrarse como asociación de vecinos
De Menorcay ojito que en holanda son de derecha profunda, de comunacos nada