La jueza del Juzgado de Instrucción numero 3 de Maó dictó el domingo un auto de ingreso en prisión para un hombre español de 48 años que había sido detenido el viernes por agredir a su madre a la que propinó varios puñetazos en el rostro.
El individuo, con antecedentes penales, incumplía por tercera vez, una orden de alejamiento respecto a su progenitora. Su adicción a las drogas incidía en que acudiera a su casa en busca de dinero.
En esta última ocasión lo hizo aprovechando, además, la avanzada edad de la señora que a resultas de la agresión se hallaba postrada en la cama, teóricamente, sin haber recibido alimentos ni higiene, y retenida por su hijo, informó la Policía Nacional.
Servicios sociales dio la alerta
Los servicios sociales del Ayuntamiento que prestan atención a la mujer sospecharon de alguna irregularidad cuando contactaron por teléfono con ella y les respondió con rapidez para colgar el teléfono, cuando normalmente le gusta mantener una conversación con su interlocutor. Además, comprobaron que no retiraba la comida que le dejaban en la puerta.
Avisada la Policía Nacional, los agentes de la Unidad de Mujer y Familia acudieron 15 veces a casa de la mujer durante día y medio pero nadie abría la puerta. En su interior estaba el hombre que finalmente fue detenido el viernes después que los bomberos forzaran la apertura de la puerta.
Tras pasar la noche en el calabozo, el domingo por la mañana declaró ante el juez, asistido por su abogado, José de Juan López. Alegó su adicción a las drogas para justificar las agresiones a su madre y que no hubiera abierto la puerta antes. La casa estaba llena de enseres acumulados por el suelo mostrnado deficientes condiciones de salubridad.
El arrestado llegó a admitir los golpes que eran visibles en el rostro de la mujer, lo que sumado a la reiteración del quebrantamiento motivó que el fiscal solicitara su ingreso en la cárcel por un delito de violencia doméstica y lesiones, como determinó el juez. En su historial constan 19 detenciones.
Como se droga, en dos días a la calle y más de lo mismo...