El desgaste del revestimiento en un edificio del mismo centro de Maó, ubicado en la calle de Ses Moreres, ha provocado este miércoles por la mañana un peligroso desprendiniento de piedras que ha obligado a la intervención de los bomberos y la Policía Local en este enclave peatonal concurrido del comercio de la ciudad.
Ha sido a primera hora de la mañana cuando se han advertido las piedras procedentes del revoque de la fachada medianera sobre la acera de Ses Moreres. Los agentes han acordonado la zona, en principio, frente a dos establecimientos situados en los bajos del edificio, aunque posteriormente las limitaciones se han ampliado a gran parte de la calle en la que el paso de las personas solo se permitió por la otra acera para facilitar el esmerado trabajo de los bomberos.
Han sido retirados otros fragmentos que amenazaban con caer desde dos lugares diferentes de la fachada, uno de ellos junto a la cornisa, y otro en la medianera del edificio. El arquitecto municipal ha revisado el estado de la zona afectada, incluida la terraza del número 11 de la misma calle sobre la que también cayeron varias piedras.
Dado que el inmueble está dividido en varias plantas, el Ayuntamiento ha instado a que los propietarios de cada vivienda se pongan de acuerdo para realizar una intervención de cierta importancia que permita sanear esta pared medianera y sustituir el revoque.
Desde el Consistorio han indicado que ya se ha emitido orden de ejecución para actuar sobre este edificio.
PiliPor Mahón hay que caminar mirando al suelo, para evitar torceduras de pie y esguinces. Está todo lleno de baches, las aceras rotas, un desastre. Pero oye, vamos a tener un ascensor en el Freginal. Las prioridades de este ayuntamiento no hay quien las entienda.