Circulaba a gran velocidad conduciendo un patinete eléctrico por la zona de Vía Ronda de Maó junto a otro amigo que manejaba otro vehículo de movilidad personal muy similar, el pasado domingo al anochecer. Ambos lo hacían sin disponer del seguro obligatorio, con el rostro oculto y ocupando el centro de la calzada cuando fueron sorprendidos por una patrulla de la Policía Nacional de la Comisaría de Maó que coincidía en esa calle.
Los agentes pudieron observar como los dos conductores, ambos menores de edad, realizaban maniobras bruscas sucesivas y agresivas lo que ponía en peligro al resto de los vehículos que circulaban por el mismo lugar, a quienes obligaban a modificar su trayectoria para evitar que se produjeran colisiones.
La Policía Nacional llegó a contabilizar que los dos menores de edad generaron, en poco espacio de tiempo, al menos una veintena de situaciones de riesgo para su propia integridad física como para la de los otros vehículos.
Huida por diversas calles
Su reacción fue aproximarse a los dos menores para que se detuvieran, pero los dos chicos hicieron caso omiso a las señales acústicas y luminosas que les hacían los policías y emprendieron la huida por diversas calles, entre ellas, la propia Vía Ronda hasta alcanzar la calle Vasallo. Ambos llegaron a circular en sentido contrario a la marcha en zonas de gran afluencia de tráfico, en concreto, las inmediaciones del Hospital Mateu Orfila.
Varios indicativos de la Policía iban tras ellos, tanto con coches patrulla rotulados como con otro camuflado mientras los menores seguían huyendo y cruzando las intersecciones de las calles sin reducir la velocidad lo que obligó a otros coches a realizar frenazos bruscos para evitar el accidente.
Cuando llegaron a la avenida Mediterrànea la persecución policial dio sus frutos.
Los agentes lograron detener a uno de los menores en esta calle, al que acusaron de un presunto delito contra la seguridad vial y otro por desobediencia al no detenerse cuando había sido requerido por los agentes.
El otro menor implicado acudió voluntariamente al lugar donde se encontraban los agentes momentos después. En este caso no fue detenido pero sí propuesto para una sanción por desobediencia. Trasladados a la Comisaría, sus tutores fueron informados de los hechos. La Policía Local les multó por no tener seguro y les intervino los dos patines.
Charlatán"si un VMP supera los límites técnicos establecidos, como una velocidad máxima por diseño superior a 25 km/h o una potencia mayor a la permitida, pierde su condición de VMP y pasa a ser considerado un ciclomotor o vehículo a motor. En ese caso, su conductor sí puede incurrir en delitos contra la seguridad vial, como la conducción sin permiso (artículo 384 del Código Penal), especialmente si no tiene la autorización legal requerida. Este criterio fue consolidado por el Tribunal Supremo en sentencia STS 944/2025, que estableció que la clasificación legal depende de las características técnicas reales del vehículo, no de su apariencia. Un patinete que alcanza 45 km/h y tiene 1.900 vatios de potencia, como en el caso del Sabway Diablo, fue considerado un ciclomotor, por lo que su conductor fue condenado por delito contra la seguridad vial" Charlatán