La temporada turística determina el volumen de población en la Isla durante el año. Los datos difundidos por el Institut d’Estadística de Balears (Ibestat) -que coinciden con el tráfico de pasajeros en el Aeropuerto- concluyen que crece pero lo hace principalmente en los extremos de la temporada turística, mientras que se mantiene estable o incluso disminuye durante los meses centrales del verano.
En octubre la Isla registró una población efectiva de 139.815 personas, entre residentes y visitantes, con un aumento del 4,2 por cien respecto a 2024, mientras que en julio fue de 200.405 personas, con un descenso del 0,05 por ciento respecto a 2024, y en agosto alcanzó las 218.946 personas, lo que supone un ligero incremento del 0,3 por ciento. Son datos relevantes, al apuntar que Menorca ha alcanzado su capacidad máxima en los meses punta del verano, y el crecimiento desplaza hacia los extremos de la temporada. La moratoria de nuevas plazas turísticas vigente desde 2022 o los esfuerzos del Consell para contener la oferta de alquiler turística ilegal influyen en este cambio de tendencia.
El posible desarrollo se concentra al principio y final de la temporada, lo que permite avanzar hacia la desestacionalización. La limitación de entrada de vehículos este verano consolidará el rumbo.