La temporada turística está en marcha. Durante la Semana Santa, a pesar del mal tiempo, y la pasada semana de vacaciones escolares, la actividad ha sido valorada positivamente por el sector. Se están consolidando los pasos para la desestacionalización. Los torneos deportivos y estos días el Open Chess, inciden en el incremento de la actividad.
Pero el sector se enfrenta a algunas dificultades para su desarrollo. Arrastra desde hace años el problema de la falta de personal cualificado y la estabilidad de las plantillas. Ahora se ha constatado que crece el número de trabajadores con contrato, fijos discontinuos del sector, que no pueden incorporarse a sus puestos de trabajo porque no encuentran vivienda en la Isla.
Ellos se ven obligados a pedir una excedencia y los empresarios deben buscar a otros profesionales quizás con menos formación y experiencia. En algunos casos, se les piden 800 euros por el alquiler de una habitación durante los meses de temporada turística. Por eso se están desarrollando proyectos para albergar empleados de temporada en instalaciones propias. Este es un aspecto importante más de la crisis de vivienda que padece Menorca.