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Xerradetes de Trepucó

Qué bonitas son la inocencia y la alegría de los niños

El reportaje fotográfico, lo realizó, mi cuñado Antonio Vidal Pons, - El reportaje fotográfico, lo realizó, mi cuñado Antonio Vidal Pons,

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Dedicado a mis queridos sobrinos nietos Júlia y Àlex Lasurt Vadell

Debió ser en marzo cuando recibí una grata llamada. Recuerdo la alegría que percibí al escuchar a mis sobrinos Cristina y Pedro invitándonos a asistir a la primera comunión de sus hijos, Júlia y Àlex.

Si partimos de lo que representa para mí la familia, es fácil imaginar la ilusión que ello significaba. En aquel momento, daba la sensación que faltaba mucho tiempo, pero el reloj de la vida rueda tan rápido que llegó mayo, mes por excelencia dedicado a María y a las primeras comuniones.

En primer lugar, confesar públicamente, la vergüenza que sentí al pisar la comarca del Penedès. ¿Por qué será que al elegir una ruta vacacional, la mayoría de veces se vota por destinos extranjeros, cuando en nuestra España hay tanto por descubrir y admirar?

Vilafranca del Penedès, formada por el núcleo de la capital y los vecinos del Bordellet, el Molino de Rovira, la calle de en Perepau, Can Salinas, y la Serreta, este ultimo compartido con el término municipal de Obradola. Sic. Intente leérmelo varias veces a modo de estudio escolar, para mi conocimiento de la ciudad que iba a visitar.

Lo que sí conocía de la ciudad de Vilafranca, la que me impacto y que tan grato recuerdo he de guardar, por su fama obtenida por el buen hacer de los hijos de la comarca con sus vinos y espumosos. Por sus castellers, institución cultural que hace las delicias de un pueblo que clama con fervor a sus hombres en la difícil formación de los castillos humanos. Es tanta su devoción y culto a la torre humana que va inculcada de padres a hijos, suspirando hereden el amor a la tradición, mientras los mayores se sienten orgullosos de su arraigamen.

Pero no todo son catas, que se agradecen tras un largo peregrinaje por calles y paseos repletos de gentes. Era sábado, para el grupo de mahoneses nos daba la sensación que vivíamos las fiestas de Gracia. Las tiendas de todo tipo con un ir y venir de clientes, cafeterías, bares, restaurantes con un gran movimiento, decantándonos por sentarnos un rato en el casino, una especie de Casino Consey tal cual disfrutábamos en Mahón.

La plaza del pueblo "molt ben aprofitada", con sus tenderetes de todo tipo de ventas, productos del país, agrícolas, floricultura, menaje, vestimenta, bisutería, calzado y cuanto uno se puede imaginar, con la particularidad que sus precios nada tienen que ver con los que aquí estamos acostumbrados a desembolsar.

Vilafranca dispone de una admirable comunicación "per tot", situada en el centro de la depresión del Penedès, en un terreno llano con algunas colinas que se llevan un centenar de metros sobre el resto de la llanura, se encuentra el monte de Santiago (296.) y el monte de Sa Pau, de 302 metros. Que sirve de asiento a la misma capital.

Resaltar, la limpieza de la ciudad, sus anchas calles bien trazadas, edificios emblemáticos que de haber disfrutado de más tiempo se hubieran podido visitar.

El domingo 26, día de la Santísima Trinidad, el que había motivado el desplazamiento, para asistir a la primera comunión de mis sobrinos nietos, los únicos que tengo, Júlia y Àlex, dos hermanos preciosos, si bien son niños, sus padres, mis sobrinos los han sabido encauzar con ejemplaridad, educados, correctos, atentos en el tiempo que deben dedicar al estudio y muy habilidosos, de manera especial Júlia , que me sorprendió con su casita de muñecas, realizada a base de cajas de cartón desechadas, todo un referente.

A media mañana, tras recorrer entre la campiña y campos sembrados por miles de "ceps", trazados por tiralíneas, trabajo llevado a cabo por hombres de la tierra, visión que "te posa sa pell de gallina" por su perfección, de lo que son capaces de hacer los campesinos sin apenas darnos cuenta nos encontramos en lo alto de la colina desde donde se divisan grandes extensiones, Castellet y la Gornal.

Enclavada en el lugar San Pedro de Castellet, que según el sacerdote me explicó que los orígenes de esta capilla van ligados a la historia cristiana del castillo de Castellet. El templo aparece documentado por primera vez en el año 1106 cuando Ramón Berenguer III la cedió a santa Maria de Solsona.

El edificio está formado por una sola nave rectangular, cubierta con una bóveda de cañón reforzada por arcos fajones. La cabecera está formada por un ábside semicircular, precedido de un corto tramo presbiteral. Un amplio porche invita a perderse entre el castillo y el embalse de Foix, regando las comarcas, ricas en todo tipo de frutos. La cantidad de piedras naturales, sus líneas y formas en las primitivas construcciones, al más puro estilo medieval. Mientras nos íbamos encontrando con los que deseábamos compartir la alegría de aquel día. Uno de los asistentes, conocedor de la ermita y su historia, hizo dirigiera la mirada, hacia el atrio donde se encuentra una impresionante cruz circunscrita esculpida en piedra. Se lo agradecí, a la vez que me hacía, el propósito de volver, algo que si Dios quiere haré, para pederme entre tanta belleza natural y la que forjaron sus antiguos habitantes.

Mientras escuchaba esta emocionante historia, bajo el porche, esperando a los niños, al poco lo hicieron, junto a sus padres y respectivos abuelos, alegres, preciosos, conscientes de que se iba acercando el momento tan anhelado en que recibirían a Jesús Sacramentado, percatándose de su significado, algo que todos los domingos escuchaban del sacerdote, reverendo Juan Antonio, al que felicité una vez finalizada la eucaristía, por la sencillez de sus palabras dirigidas especialmente a Júlia y a Àlex, que a petición de don Juan Antonio le ayudaron tal cual hacían antiguamente los monaguillos. Todo muy emocionante, muy fervoroso, para no olvidar Y qué quieren que les diga más. Que mi niña del alma estaba muy guapa, sin parafernalias, un vestido blanco de batista rematado con un bordado suizo, manga afarolada, el mismo que lució en su primera comunión su madre, Cristina, mi sobrina. Tan solo lucía una especie de corona sujeta en la cabeza, muy sencilla, muy estrechita, que a la niña le daba un toque de buen gusto, le daba reminiscencias medievales. También medieval fue el restaurante donde la familia nos reunió; la masía medieval Segarrulls ubicada en la montaña de Olerdola.

Despedirme de todos ellos, mandándoles todo mi cariño, mi gratitud por encontrarnos en un día tan especial, lleno de amor y buenos propósitos. Felicitar a mis sobrinos nietos, a sus padres y si me permiten de manera especial, a mi admirada sobrina el ejemplo de mi querida Cristina que a pesar de sus muchas ocupaciones sacó tiempo al tiempo para enseñar a sus hijos las oraciones desde el 'padrenuestro', la salve, los diez mandamientos, la confesión de fe, el credo, los sacramentos, todas ellas básicas para que sus hijos se inicien en el largo recorrido del camino de la vida, que si bien los catequistas cumplen con su labor, nadie como la propia madre, tal cual hacían nuestros mayores.

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margarita.caules@gmail.com

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