Síguenos F Y T I T R
Hoy es noticiaEs noticia:
Oraciones

Benditas castañas

|

Qué se puede hacer en estos días, cuando las malas noticias además de llenarlo todo resultan ser incomprensibles e inexplicables, y mires donde mires te llevas un viejo disgusto muy antiguo? Pues comer castañas asadas en la cocina, soplándote los dedos tiznados de negro. Hace ya semanas que    echaba de menos redactar un párrafo benévolo y feliz, incluso algo frívolo y sin pretensiones, pero que aliviase el abrumador peso histórico de la actualidad, que cada día parece marcar un antes y un después en la historia de la infamia. No había forma, y en eso me llegó un aroma otoñal de castañas asadas, y con él la gran idea. ¡Castañas! El bendito aroma no me llegó por casualidad, sino porque yo mismo tenía varios puñados de castañas asándose en un recipiente barro, lo que probablemente significaba que la idea feliz, aún imprecisa, se me había ocurrido antes de poder olerla, y no al revés. Es igual, porque fue oler las castañas y allí mismo, en papel de cocina, anoté la palabra castañas, y el título de unas oraciones que nos reconcilien brevemente con el mundo. Luego, naturalmente, me las comí. Es mi lema vital. Primero, comerlo; después, si acaso, escribirlo. Las castañas, en fin, ese manjar exquisito y con frecuencia olvidado.

En las castañas todo es bueno y generoso, empezando por el maravilloso castaño, un árbol sublime. Y las doradas hojas del castaño, que por su belleza y exactitud están implícitas en el sabor de la castaña. Bendita castaña, decía, que está buenísima de todas las maneras. Crudas, hervidas, asadas, en puré o secas, a las que llaman pilongas. ¡Pilongas! Cómo resuena. Hagas lo que hagas con ella, una castaña siempre será una castaña, fruta digna del paraíso. Excepción hecha del marron glacé, que es una lujosa porquería confitada y almibarada. Solo una mazorca de maíz, asada con mantequilla, se aproximaría a la castaña. Pero la mazorca suele ser más veraniega, le falta otoño. Si les parece que esto ya no hay quien lo aguante, zámpense unas castañas a su gusto.

Sin comentarios

No hay ningún comentario por el momento.

Lo más visto