Sospecho que hoy no me van a leer dado que mi artículo les va a pillar en pleno sorteo. Los niños cantores de los números van a meterles sus gritos en el cerebro vía pabellón auditivo y a pesar de todo eso ustedes saben muy bien que los premios, si los hay, no les van a hacer más pobres o más ricos de lo que eran el día anterior, pero ya se sabe que la ilusión no tiene precio salvo la pedrea. Muchos, la mayoría, van a tener que seguir conviviendo con esos agujeros que deseaban tapar ya que el gordo que más probable les toque sea su vecino del 3º B que pesa como unos 110 kgs.
Pero si lo que les toque sirve al menos para ayudar a que la compra de alimentos para Nochebuena, Navidad y regalitos sean menos gravosos, ¡que diablos!, a vivir que son cuatro días o menos. A mi lo que más me gusta de la Navidad es el ambiente aunque cada año se repitan los mismos villancicos y las mismas luces multicolores. Soy de los que monto belén, no el de algunos políticos que esos ya los montan todo el año, sino el clásico con el nacimiento y sus pastorcillos que dicen van a Belén pero que yo no los veo caminar mucho, yo diría que tienen los pies de barro.
También para mi y para muchos son fiestas en la que se mezclan las lágrimas con las risas, esas lágrimas por los que ya no están y que en pasadas ocasiones nos acompañaron. Sea como sea hagamos lo posible para que sea una feliz Navidad para todos.