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Villamanín, el dilema

| Menorca |

Con el soniquete ya apagado de los niños de San Ildefonso cantando los números de la lotería de Navidad, en Menorca el balance es parecido al de cada año: lo importante es tener salud, ha habido pedreas y terminaciones pero poca cosa más, un Gordo flaco, que a la gran mayoría le ha dejado con cara de resignación. Ya se sabe que dentro de esta especie de ritual que es la compra del décimo navideño hay un poco de ludopatía, consentida socialmente, otro poco de costumbre y tradición, y una gran cantidad de terror a quedarse fuera de los afortunados, de la celebración, del descorche del cava, con cara de tonta, por no haber gastado 20 míseros euros. El famoso «¿y si toca?» que cada año mueve a la gran parte de los jugadores esporádicos, un efecto que no se da con otros sorteos.

Por suerte para los menorquines solo han invertido -y perdido-, de media 43 euros. Las administraciones han notado que la gente ha gastado menos, pero ha habido más compradores, síntoma inequívoco de que la cartera no da de sí, no hay dinero, y los escépticos se han sumado al carro de la ilusión, por si acaso.

Esas ínfimas posibilidades de que toque el Gordo son las que llevan luego a escenarios como el que vive Villamanín, ese pueblo de León donde han pasado de la euforia colectiva al cabreo mayúsculo, al conocerse que la comisión de fiestas vendió papeletas de más. Al parecer distribuyeron por error 50 participaciones, de un total de 450, sin tener asignados los diez décimos premiados correspondientes, es decir, papeluchos sin el respaldo legal. Cuando se traduce a euros se entiende la crispación de los vecinos, nada menos que 4 millones. Como solución salomónica todos los agraciados restarán parte del premio de cada participación, y miembros de la comisión entregarán sus décimos para cuadrar las cuentas y que no haya demandas legales. ¿Tiene validez jurídica ese pacto? ¿Qué pasará si alguien lo rompe? El pueblo es un dilema moral, la prueba de que con el dinero no hay amigos, amantes o vecindad que valga.

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