Cuando me lean estaremos en el día o mejor dicho en lo que será la noche de Reyes. Las calles de todo el país se iluminarán de luces multicolores, de música, lloverán caramelos y miles de niños boquiabiertos contemplarán el paso de los tres Reyes Magos y su séquito. Cuando acudo a mi moviola recuerdo que fue una de mis mejores noches, fue en esa época como la de muchos otros antes de perder la inocencia, cuando te lo creías todo porque querías creértelo. Yo no sé quién diablos acabó con ella ni qué favor creyeron me hacían al desvelarme sus verdades. Es además el inicio de la tan machacada cuesta de enero. Hace años solo se hablaba de ella, pero actualmente se presentan ante nuestros ojos algunas más. Yo no sé si habría que decirles a los Reyes Magos que llegaran más tarde, en Marzo para que así el margen de épocas de gastos estuvieran algo más alejadas. Porque si tenemos que ser sinceros, entre gastos de Nochebuena, Navidad, viajecitos, regalos, Nochevieja y Año Nuevo, han sido muchos los que han tenido que pedir créditos para poder seguir manteniendo la misma estampa de otros años. Y menos mal que tenemos intercalado el sorteo del niño que por muy mal que nos vaya siempre será mejor que el de Navidad. El nombre suena a inocencia y no se le ve con malas intenciones, vamos a confiar en él y como se diría en esta ocasión y como se ha dicho en muchas otras, «que Dios reparta suerte» que buena falta nos va a hacer para ir toreando el día a día de éste recién estrenado año.
En pocas palabras
Noche de sueños
Jesús Jusué | Menorca |