La cadena de supermercados Mercadona ha incorporado a su sección de productos ultracongelados un nuevo salteado de verduras que llega al mercado con un precio de 2 euros. La propuesta, que se presenta en formato de 450 gramos, está compuesta por patata asada, boniato asado y cebolla roja y morada, una combinación que busca ofrecer una alternativa práctica para las comidas diarias de los consumidores españoles. El lanzamiento de este producto se enmarca en la estrategia de la compañía valenciana de ampliar su oferta de soluciones culinarias rápidas y accesibles.
Con apenas 76 calorías por cada 100 gramos, el salteado se posiciona como una opción que puede complementarse con proteínas como pescado o carne, permitiendo elaborar platos completos en cuestión de minutos. La preparación resulta sencilla, ya que puede cocinarse tanto en sartén como en freidora de aire. La disponibilidad de este tipo de productos responde a la creciente demanda de opciones que reduzcan el tiempo de preparación en la cocina sin renunciar al consumo de verduras. Según los datos nutricionales facilitados por la cadena, el producto mantiene las propiedades de los ingredientes gracias al proceso de ultracongelación, que preserva vitaminas y minerales de las hortalizas incluidas en la mezcla.
El salteado de verduras de Mercadona presenta un perfil nutricional basado en ingredientes vegetales sometidos a un proceso de asado previo antes de su congelación. La patata asada aporta hidratos de carbono complejos, mientras que el boniato contribuye con su contenido en betacarotenos y fibra dietética. Las cebollas roja y morada, por su parte, añaden compuestos antioxidantes característicos de estas variedades. En cuanto a la preparación, el fabricante indica que el tiempo estimado es de aproximadamente 12 minutos.
Para la cocción en sartén, se recomienda añadir un poco de aceite y mantener el fuego medio, removiendo ocasionalmente hasta que las verduras alcancen la temperatura adecuada. En el caso de utilizar freidora de aire, basta con distribuir el contenido de manera uniforme en la cesta y programar el electrodoméstico a una temperatura entre 180 y 200 grados. La presentación en formato ultracongelado permite almacenar el producto durante varios meses en el congelador doméstico, lo que facilita la planificación de menús semanales sin preocuparse por la caducidad inmediata de las verduras frescas. Esta característica resulta especialmente útil para hogares unipersonales o familias con poco tiempo disponible para realizar compras frecuentes.
El sector de alimentos ultracongelados ha experimentado un crecimiento sostenido en España durante los últimos años. Según datos de la Asociación Española de Fabricantes de Vegetales Congelados (ASEVEC), el consumo per cápita de estos productos ha aumentado progresivamente, impulsado por cambios en los hábitos alimentarios y la búsqueda de conveniencia en la cocina. Las verduras congeladas representan uno de los segmentos más dinámicos dentro de esta categoría. La tendencia hacia una alimentación que combine rapidez con presencia de vegetales ha llevado a las principales cadenas de distribución a desarrollar líneas específicas de productos listos para cocinar.
Mercadona, que cuenta con más de 1.600 establecimientos en toda España, viene apostando por ampliar su catálogo de opciones ultracongeladas tanto de marca propia como de fabricantes especializados. La compañía ha identificado en este segmento una oportunidad de responder a las necesidades de sus clientes habituales. El precio de 2 euros por unidad sitúa este salteado en un rango competitivo dentro del mercado español de verduras congeladas. Si se compara con la adquisición de los ingredientes por separado en formato fresco, el producto ofrece una alternativa que elimina tareas como el pelado, cortado y asado previo, reduciendo significativamente el tiempo total dedicado a la elaboración de guarniciones o bases para platos principales.
Opciones de combinación y uso en la cocina diaria
El salteado de verduras puede integrarse en múltiples preparaciones culinarias. Como guarnición, resulta compatible con carnes a la plancha, pescados al horno o huevos en cualquiera de sus presentaciones. También puede servir como base para elaborar revueltos, tortillas o incluso ensaladas tibias si se combina con hojas verdes frescas una vez cocinado y templado. Para quienes buscan opciones vegetarianas o veganas, este producto permite crear platos completos añadiendo legumbres cocidas, tofu salteado o frutos secos.
La combinación de patata y boniato aporta la sensación de saciedad necesaria para considerarlo un plato principal si se complementa adecuadamente. Además, la presencia de cebolla roja y morada añade un toque de dulzor natural que equilibra los sabores del conjunto. Los nutricionistas consultados señalan que incorporar verduras en las comidas principales contribuye a alcanzar las recomendaciones diarias de consumo de hortalizas. La Organización Mundial de la Salud establece que deberían consumirse al menos 400 gramos de frutas y verduras al día, distribuidos en las diferentes ingestas. Productos como este facilitan cumplir con estas pautas, especialmente en cenas rápidas entre semana cuando el tiempo disponible para cocinar resulta limitado.
Los alimentos ultracongelados mantienen sus propiedades nutricionales gracias a un proceso de congelación rápida que se realiza a temperaturas inferiores a -40 grados. Este método permite conservar vitaminas, minerales y textura de los ingredientes durante periodos prolongados. En el caso de las verduras, la congelación se realiza habitualmente pocas horas después de la cosecha, lo que garantiza la preservación de nutrientes que podrían perderse durante el transporte y almacenamiento de productos frescos. Además, los productos congelados reducen el desperdicio alimentario al poder conservarse durante meses y utilizarse en las cantidades necesarias.
¿Qué diferencias existen entre el boniato y la patata tradicional?
Aunque ambos tubérculos comparten similitudes en cuanto a su uso culinario, presentan diferencias nutricionales significativas. El boniato contiene mayor cantidad de betacarotenos, precursores de la vitamina A, lo que le confiere su característico color anaranjado. También aporta un sabor ligeramente más dulce que la patata convencional debido a su mayor contenido en azúcares naturales.
Desde el punto de vista del índice glucémico, el boniato presenta valores más bajos que la patata blanca, lo que significa que provoca una elevación más gradual de los niveles de glucosa en sangre. Esta característica lo hace especialmente interesante para personas que buscan controlar sus niveles de azúcar. Ambos tubérculos son fuente de potasio, fibra y vitaminas del grupo B, siendo la principal diferencia su perfil de micronutrientes específicos y el contenido calórico ligeramente superior del boniato.
Ohh no podríamos vivir ya sin Mercadona!! 🤣🤣