La cadena de supermercados Mercadona ha presentado un innovador producto de limpieza que reformula el uso tradicional de la lejía en los hogares españoles. Se trata de un multiusos con lejía envasado en formato pistola pulverizadora que dispensa el producto en espuma, desarrollado en colaboración con SPB, su proveedor especialista en productos de limpieza, y que tiene un precio de 1,7 euros. Este lanzamiento representa una evolución significativa respecto a los formatos líquidos convencionales que han dominado el mercado durante décadas. La lejía, cuyo componente activo es el hipoclorito sódico, constituye desde hace generaciones uno de los productos básicos de limpieza y desinfección en los hogares españoles por su capacidad para eliminar bacterias, virus y hongos.
Tradicionalmente se ha comercializado en formatos líquidos que requieren dilución en agua, ajustando las proporciones según el uso previsto. Sin embargo, este nuevo formato en pistola con espuma busca superar las limitaciones de los productos líquidos convencionales, especialmente su tendencia a resbalar en superficies verticales y la dificultad para mantener el contacto prolongado necesario para una desinfección efectiva. Mercadona y SPB han realizado diversos estudios para optimizar esta composición química centenaria y adaptarla a las necesidades actuales de los consumidores.
El resultado es un producto que mantiene la misma eficacia desinfectante que la lejía tradicional, pero cuya aplicación en espuma permite que permanezca más tiempo sobre la superficie tratada, aumentando tanto la eficacia como la eficiencia del proceso de limpieza sin los inconvenientes de salpicaduras o deslizamiento del líquido. El nuevo producto de la marca Hacendado ha sido diseñado para múltiples usos dentro del hogar, abarcando desde la desinfección profunda hasta el tratamiento específico de manchas. Entre sus aplicaciones principales destaca el tratamiento de zonas con tendencia a acumular humedad, donde suelen aparecer moho y malos olores, como desagües, juntas de azulejos en duchas y baños, o esquinas propensas a la condensación.
En estos casos, el formato en espuma resulta especialmente ventajoso al adherirse mejor a superficies verticales y rincones de difícil acceso. Para utilizar el producto en estas zonas problemáticas, basta con pulverizar sobre las áreas afectadas, dejar actuar el tiempo recomendado y posteriormente enjuagar con agua o retirar los restos con una bayeta húmeda. Este proceso permite eliminar las manchas de moho y neutralizar los malos olores de forma más efectiva que con los productos líquidos tradicionales, que tienden a escurrir antes de completar su acción desinfectante.
En cuanto a la limpieza y desinfección de superficies amplias, el multiusos con lejía resulta adecuado para suelos, baños, inodoros y cubos de basura, elementos que requieren limpiezas periódicas profundas para mantener condiciones higiénicas óptimas. El modo de empleo consiste en aplicar varias pulverizaciones sobre las zonas deseadas, permitir que el producto actúe durante el tiempo indicado y finalmente enjuagar o retirar con fregona o bayeta según corresponda. El fabricante especifica que el producto es compatible con diversas superficies como granito, mármol, materiales aglomerados y cristal, aunque siempre se recomienda realizar una prueba previa en una zona poco visible.
Uso como quitamanchas y blanqueador de ropa
Además de sus aplicaciones en la limpieza del hogar, el multiusos con lejía también puede emplearse en el tratamiento de textiles blancos como refuerzo del lavado habitual. Su función principal en este ámbito es mantener la blancura original de las prendas y eliminar manchas difíciles, siempre respetando las dosificaciones recomendadas y evitando su aplicación sobre tejidos delicados que podrían deteriorarse con el contacto del hipoclorito sódico. Esta versatilidad convierte al producto en una solución multifuncional que reduce la necesidad de mantener múltiples productos específicos en el armario de limpieza.
La lejía, conocida químicamente como hipoclorito de sodio en solución acuosa, constituye uno de los desinfectantes más antiguos y eficaces utilizados en el ámbito doméstico e industrial. Su descubrimiento se remonta al siglo XVIII, y desde entonces se ha mantenido como referente en desinfección gracias a su amplio espectro de acción contra microorganismos patógenos. El hipoclorito sódico actúa oxidando las membranas celulares de bacterias, virus y hongos, provocando su destrucción efectiva en cuestión de minutos.
En el contexto doméstico español, la lejía ha sido tradicionalmente el producto de referencia para la desinfección de baños, cocinas y zonas comunes, especialmente valorado por las generaciones anteriores que lo consideraban indispensable en cualquier hogar. Su efectividad, unida a su bajo coste, ha garantizado su presencia continuada en el mercado a pesar de la aparición de nuevos productos desinfectantes con formulaciones más complejas. No obstante, el uso de lejía requiere precauciones específicas, como evitar mezclarla con otros productos de limpieza, especialmente aquellos con base ácida, ya que puede generar gases tóxicos.
Evolución de los formatos de productos de limpieza
La industria de productos de limpieza ha experimentado una transformación significativa en los últimos años, adaptándose a las demandas de consumidores que buscan mayor comodidad, seguridad y eficacia en sus tareas domésticas. Los formatos tradicionales líquidos, que durante décadas dominaron el mercado, presentan limitaciones evidentes en términos de dosificación, aplicación dirigida y tiempo de contacto con las superficies, especialmente en zonas verticales o de difícil acceso.
Esta evolución ha dado lugar a nuevos formatos como geles espesos, toallitas impregnadas, sprays direccionales y, más recientemente, espumas densas que combinan la facilidad de aplicación de los aerosoles con la persistencia de contacto de los productos más densos. El formato en pistola con espuma que ha lanzado Mercadona se inscribe en esta tendencia de innovación, buscando optimizar la experiencia del usuario y mejorar los resultados de limpieza mediante una mejor aplicación del producto activo.