Las prendas de vestir con enganchones son uno de los problemas más comunes y frustrantes que enfrentan los hogares. Cada año, miles de prendas terminan descartadas debido a pequeños defectos que, aparentemente, no tienen solución fácil. Sin embargo, un método sencillo y económico está revolucionando las redes sociales, prometiendo devolver el aspecto original a la ropa dañada sin necesidad de conocimientos de costura ni herramientas especializadas. El procedimiento, compartido por la experta en el hogar Estela Moreno, requiere únicamente una moneda y una superficie plana, elementos que cualquier persona tiene a mano en su domicilio.
La técnica consiste en colocar la prenda sobre una base firme y deslizar suavemente la moneda sobre el enganchón, primero directamente sobre el defecto y posteriormente por los laterales. El fundamento de esta técnica radica en la redistribución de las fibras del tejido. Cuando una prenda sufre un enganchón, las fibras se desplazan de su posición original, creando un bulto o una zona deformada visible. Al pasar la moneda con movimientos controlados, se ejerce una presión uniforme que permite que las fibras vuelvan gradualmente a su lugar.
El proceso específico incluye varios pasos: primero, extender completamente la prenda sobre una mesa, tabla de planchar o cualquier superficie lisa y firme. Segundo, localizar con precisión el enganchón y estirar ligeramente la zona afectada. Tercero, utilizar una moneda de tamaño medio (las de 1 o 2 euros funcionan especialmente bien por su peso y grosor) y comenzar a frotar suavemente sobre el enganchón en dirección vertical y horizontal.
Es fundamental aplicar presión moderada sin excederse, ya que un frotamiento demasiado agresivo podría empeorar el daño o desgastar el tejido. Los movimientos deben ser circulares o en forma de zigzag, cubriendo tanto la zona central del enganchón como el área circundante. Este último paso es crucial porque ayuda a integrar las fibras reparadas con el resto del tejido, haciendo invisible la reparación.