Las celebraciones del Carnaval 2025 están en pleno apogeo, y como cada año, miles de familias se enfrentan al reto de encontrar disfraces originales, económicos y que no requieran horas de elaboración. En este contexto, una propuesta viral en redes sociales ha captado la atención de padres y madres que buscan soluciones creativas de última hora. La creadora de contenido especializada en maternidad Vicky Hernández ha compartido un tutorial que está revolucionando la forma en que muchas familias españolas afrontan esta festividad.
Su propuesta consiste en un disfraz de bol de cereales que puede realizarse con tan solo tres elementos básicos y económicos, accesibles en cualquier hogar o tienda de barrio. El ingenio del disfraz radica en su extrema simplicidad y bajo coste de producción. Según explica la influencer en su tutorial, únicamente se necesitan tres elementos principales que la mayoría de hogares ya poseen o pueden adquirir por menos de 10,00 euros en total.
El primer componente es un barreño o cuenco grande, que simula el recipiente donde se sirven los cereales. Este elemento puede encontrarse en cualquier hogar español o adquirirse en tiendas de todo a 100 por apenas 3,00 euros. El segundo material consiste en cartón, que se recorta en forma de donut para crear el efecto visual del bol visto desde arriba. El tercer y más creativo elemento son los churros de piscina, esos cilindros de espuma de colores que habitualmente se utilizan en verano para la flotación.
Estos churros, cortados en pequeños fragmentos, simulan a la perfección los cereales flotando en la leche. La elección de este material resulta especialmente acertada por su ligereza, colorido y facilidad de manipulación, características ideales para un disfraz infantil. La construcción del disfraz no requiere habilidades especiales de manualidades ni herramientas complejas. El proceso comienza cortando el cartón en forma circular, dejando un agujero central que permita introducir el cuerpo del niño o la niña. Esta pieza de cartón se adhiere posteriormente al barreño mediante cinta adhesiva resistente o pegamento de contacto.
Una vez asegurada la estructura básica, se procede al corte de los churros de piscina en segmentos de aproximadamente 5,00 a 8,00 centímetros. Estos fragmentos se pegan alrededor del borde del barreño y sobre el cartón, creando el efecto visual de cereales coloridos. La distribución aleatoria de los trozos de diferentes colores aporta realismo y vistosidad al conjunto. Para completar el disfraz, Vicky Hernández recomienda vestir al niño con ropa completamente blanca, simulando la leche que acompaña a los cereales. Como toque final, un cucharón grande de cocina que se lleve en la mano o se sujete al disfraz mediante cinta añade el detalle perfecto que hace reconocible instantáneamente la temática del conjunto.