La vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, ha firmado este lunes 16 de febrero el acuerdo para elevar el salario mínimo interprofesional (SMI) en un 3,1%, estableciendo una cuantía de 1.221 euros mensuales distribuidos en catorce pagas. Esta medida, pactada con los secretarios generales de CCOO y UGT, Unai Sordo y Pepe Álvarez respectivamente, tendrá efectos retroactivos desde el 1 de enero hasta el 31 de diciembre de 2026 y beneficiará a aproximadamente 2,5 millones de trabajadores en España. Con esta actualización salarial, el SMI anual queda establecido en 17.094 euros brutos, mientras que la retribución diaria alcanza los 40,70 euros brutos con carácter general.
Para los trabajadores eventuales y temporeros, el salario mínimo por jornada legal queda fijado en 57,82 euros. Una de las novedades más significativas afecta al sector del empleo doméstico: los empleados de hogar no podrán percibir menos de 9,55 euros por hora efectivamente trabajada, estableciendo así un suelo retributivo específico para este colectivo. El acto de firma, celebrado en la sede del Ministerio de Trabajo, contó con la presencia del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, junto a varios ministros del Ejecutivo.
Durante su intervención, Yolanda Díaz subrayó la relevancia simbólica del acto por la presencia del presidente del Gobierno y otros altos cargos en el Ministerio de Trabajo. «Hoy es la primera vez que se asiste a este Ministerio de Trabajo, encabezados además por el presidente del Gobierno. En política, los símbolos tienen una importancia extraordinaria (...) Viene el presidente del Gobierno al Ministerio de Trabajo y no al revés», destacó la ministra. La titular de Trabajo aprovechó la ocasión para reivindicar la autonomía de su departamento frente a otros ministerios, especialmente respecto al de Economía, tradicionalmente ubicado en el Paseo de la Castellana de Madrid.
«Es la primera vez en estos años que este Ministerio tiene autonomía propia, sin dependencia de otros ministerios ubicados en la Castellana», añadió en referencia a las tensiones históricas entre ambos departamentos. Díaz también dirigió un mensaje directo al presidente Sánchez, afirmando que, pese a las «discusiones intensas» dentro del Gobierno, ella «ha estado donde tenía que estar», del lado de los trabajadores. Agradeció al jefe del Ejecutivo que «siempre» se haya situado «en el lado correcto de la historia», en una declaración que evidencia las negociaciones internas previas a la firma del acuerdo salarial.
Impacto económico de la nueva cuantía del SMI
La nueva cifra del salario mínimo interprofesional supone un incremento de 37 euros mensuales respecto a 2025, cuando la cuantía estaba establecida en 1.184 euros al mes, lo que equivale a 16.576 euros anuales. En términos anuales, el aumento representa 518 euros adicionales para los trabajadores con menor retribución del país. Además, el nuevo SMI quedará exento de tributación en el IRPF, lo que mejorará el poder adquisitivo real de los perceptores. «Hoy lo que hacemos es coger el testigo de la historia, volvemos a mejorar la vida de la clase trabajadora de este país. Me siento muy orgullosa», declaró Yolanda Díaz durante el acto.
La ministra añadió que «este Gobierno es el Gobierno de las personas trabajadoras, es decir, de la mayoría social. Hemos puesto las políticas públicas al servicio de quienes viven de su salario, de quienes llenan los trenes de cercanías y el metro, de quienes no viven de las herencias, y de quienes se han hecho a sí mismas, porque son nietas, hijas y madres de personas trabajadoras». Esta actualización salarial marca el sexto año consecutivo en que Díaz negocia en solitario con los sindicatos la subida del SMI, sin la participación de las organizaciones empresariales CEOE y Cepyme.
Esta estrategia ha generado críticas desde el sector empresarial, que tradicionalmente participaba en la negociación del salario mínimo como parte del diálogo social tripartito. Durante su intervención, la vicepresidenta segunda lanzó un mensaje directo a los empresarios españoles, instándoles a elevar las retribuciones en el sector privado. Díaz señaló que existe un diferencial negativo de 25 puntos con las medias salariales europeas, una brecha que considera necesario corregir para equiparar las condiciones laborales españolas con las del resto de la Unión Europea.
«Y esto también nos tiene que hacer pensar. Y como nos tiene que hacer pensar, lo que tenemos que hacer justamente es hacer un llamamiento a las empresas españolas para que no sólo desde lo público, como lo hacemos, sino que en la negociación colectiva suban los salarios en nuestro país. Porque me imagino que también las patronales españolas en esto querrán ser europeos», apuntó la ministra, en un tono que combinaba la petición con la crítica implícita. La titular de Trabajo defendió que el SMI «no destruye empleo, sino pobreza», rebatiendo así uno de los principales argumentos tradicionales de las organizaciones empresariales contra las subidas salariales.
Esta afirmación se apoya en diversos estudios económicos que han analizado el impacto del incremento del salario mínimo en España durante los últimos años, sin observar efectos negativos significativos sobre el empleo. El acuerdo firmado entre el Ministerio de Trabajo y los sindicatos incorpora además modificaciones en las reglas de compensación y absorción salariales, dando así cumplimiento a un mandato del Tribunal Supremo. Esta adaptación normativa tiene como objetivo garantizar que la subida del SMI sea efectiva y real, evitando que las empresas puedan compensar el incremento con otros complementos salariales que ya venían abonando.
La modificación de estas reglas supone un cambio técnico relevante en la estructura retributiva, especialmente para aquellas empresas que aplicaban fórmulas complejas de retribución en las que el salario base se complementaba con diversos pluses. Con la nueva regulación, el incremento del SMI deberá traducirse en un aumento efectivo de la retribución total del trabajador.
bien hecho, a ver si la próxima medida va en favor de las kellys, justicia para ellas