La activista mallorquina Reyes Rigo será puesta en libertad y deportada a España en las próximas horas tras alcanzar un acuerdo con la Fiscalía de la región de Neguev. Así lo ha confirmado a Ultima Hora la regidora de Unidas Podemos y activista Lucía Muñoz, quien ha explicado que Rigo habría admitido una agresión de carácter leve y en defensa propia contra una funcionaria israelí cuando se encontraba detenida junto al resto de miembros de la Global Sumud Flotilla.
Rigo se declaró culpable en la vista en un juzgado de Ber Sheva. Afrontaba una condena por agresión con lesiones corporales y agresión a un guardia con agravantes, pero la modificación del escrito de acusación determinó un castigo de 10 días de prisión desde que fue detenida y una multa de 10.000 shekels (alrededor de 2.500 euros) para quedar en libertad y ser deportada de Israel este sábado.
Los hechos de los que se le acusa tuvieron lugar el pasado domingo en la prisión de Keziot, lo que motivó que Reyes Rigo no fuera deportada a España con el resto de activistas de la primera Flotilla que intentaba llegar a Gaza con ayuda humanitaria, y en la que también se encontraban las mallorquinas Lucía Muñoz y Alejandra Fernández.
Desde entonces su entorno y sus compañeros han exigido su liberación inmediata, pero el pasado miércoles llegaba un nuevo mazazo para Reyes Rigo, al prorrogarse su arresto al menos hasta este viernes a la espera de juicio. El pacto con la Fiscalía de la región de Neguev ha llegado horas después de que se conociera que ésta había presentado cargos contra ella y solicitado su prisión provisional. Finalmente, el acuerdo permitirá a la mallorquina regresar en las próximas horas a España vía Estambul tras abonar unos 2.500 euros. La familia de la activista ha sido informada por el consulado y está a la espera de contactar con el abogado para poder abonar la sanción.
Rigo había sido trasladada a una nueva prisión en las últimas horas y apartada del resto de sus compañeros, que también está previsto que lleguen a España, según ha confirmado el Ministerio de Exteriores.
El abogado de la Global Sumud Flotilla, Al-Hail Abu Ghrarah, afirmó en declaraciones al medio israelí Ynet que, contrariamente a lo que afirmaba la policía, la mallorquina aceptó la deportación desde su llegada a Israel tras la interceptación de la flotilla y que el incidente se produjo al quinto día cuando intentó proteger a un compañera. La acusación de la Fiscalía señala que mordió a una guardia en un incidente en el que un grupo de arrestados se habría resistido a entrar en la celda.
En el acuerdo alcanzado con la fiscalía, tal como revela el periódico israelí, la activista española, que durante su reclusión en Keziot afirmó que había sido amenazada de muerte, «no mordió a la guardia, sino que le clavó las uñas en la piel mientras tiraba de ella».
Desde el entorno de Rigo, según recoge Europa Press, han defendido que las acusaciones en su contra son «completamente infundadas» y que el proceso judicial «ha estado marcado por tratos injustos, humillaciones y arbitrariedades». Israel, han sostenido, está buscando «comprobar hasta dónde llega su impunidad».
Trump, para convencer a Benjamin le dijo que no se puede tener a todo el mundo en contra. ¿ Alguien cree que los israelitas hubieran parado si el mundo no hubiera estado en contra?