Este lunes Italia se ha visto sorprendida por un espectacular asalto armado, donde un grupo organizado de delincuentes atacó dos furgones blindados en plena carretera estatal 613, en el tramo que conecta las ciudades de Lecce y Brindisi. La operación, digna de una película, se desarrolló a plena luz del día y fue presenciada por numerosos conductores que quedaron atrapados en medio del caos.
Según las primeras reconstrucciones policiales, los asaltantes cortaron la vía incendiando varios coches, una furgoneta y un camión, generando una gran columna de humo visible a kilómetros de distancia. Para detener los vehículos blindados, el comando utilizó coches equipados con luces azules intermitentes, haciéndose pasar por fuerzas de seguridad.
Una vez inmovilizados los furgones, varios individuos vestidos de blanco y armados con metralletas descendieron de los vehículos y abrieron fuego contra uno de los transportes. Posteriormente, utilizaron explosivos para volar las puertas del blindado, que quedó completamente destruido en mitad de la calzada. Por el momento, las autoridades no han confirmado si los asaltantes lograron hacerse con el contenido del vehículo.
La rápida intervención de una patrulla de los Carabinieri derivó en un tiroteo y una persecución en las inmediaciones de la localidad de Squinzano, que afortunadamente se saldó sin heridos. Dos presuntos miembros de la banda fueron detenidos, mientras que el resto del grupo logró huir y continúa siendo buscado, con la sospecha de que contaban con apoyo logístico para facilitar su fuga.
La investigación sigue abierta y no se descartan nuevas detenciones en las próximas horas.