El portavoz de la Junta de Castilla y León, Carlos Fernández Carriedo, ha pedido disculpas por el error en la preparación de un fármaco que provocó la muerte de dos pacientes oncológicos en el hospital de Burgos, y otros tres afectados, y ha defendido al gerente del centro sanitario: «Tomó posesión un día después de que se detectara el error».
Ha insistido que el gerente, Carlos Cartón, y el jefe del servicio de Oncología, Enrique Lastra, se han reunido en varias ocasiones con las familias y les han ofrecido información detallada de lo sucedido, y ha recordado que el hospital ha asumido como propio el error y la Junta actuará de oficio indemnizando a los afectados.
Además, ante la petición del Defensor del Paciente de destitución del gerente, ha recordado que Carlos Cartón tomó posesión el 19 de diciembre -el consejero de Sanidad, Alejandro Vázquez, lo presentó en esa fecha ante los medios de comunicación-, un día después de que se detectase el problema. En concreto, fue el 18 de diciembre cuando dos pacientes llegaron a Urgencias con síntomas compatibles con toxicidad, según la información facilitada por el hospital, lo que inició una investigación interna que llevó a detectar un fallo en la preparación del fármaco y a identificar a otros tres pacientes afectados. Los cinco pacientes oncológicos recibieron una dosis seis veces mayor de la prescrita, por un exceso de concentración del fármaco, que no se disolvió como debería haberse hecho.
«Lamentamos profundamente lo ocurrido», ha afirmado Fernández Carriedo, y ha reconocido que «es un suceso que, aunque se deba a un error humano, causa un tremendo dolor y así lo asume la Junta», que también se hará cargo de oficio de las indemnizaciones a familias y afectados. El portavoz se ha remitido a las explicaciones ofrecidas por el hospital y el propio gerente en rueda de prensa el pasado martes, cuando se conoció lo sucedido, y se ha sumado a la petición de disculpas del centro hospitalario asegurando que están siempre al lado de las víctimas y familiares.
«Esperamos la pronta recuperación de los afectados», ha indicado en referencia a los otros tres pacientes que recibieron, al igual que los dos fallecidos, una dosis seis veces mayor de la prescrita por un error en la disolución del fármaco, y en especial al que se encuentra en cuidados intensivos. La Fiscalía de Burgos abrió este miércoles diligencias de investigación preprocesales para esclarecer lo ocurrido en el hospital; por su parte, la asociación del Defensor del Paciente considera insuficientes y poco claras las explicaciones ofrecidas por el centro sanitario y ha pedido que se destituya al gerente.