El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha respondido al fundador y consejero delegado de la aplicación de mensajería Telegram, Pável Dúrov, al que ha dicho: «Deja que los tecno-oligarcas ladren, Sancho, es señal de que cabalgamos». El jefe del Ejecutivo ha contestado en su cuenta de X a Dúrov -aunque no le cita expresamente-, quien ha difundido este miércoles un mensaje a todos los usuarios españoles a través del canal oficial de la aplicación en el que ha mostrado su desacuerdo con el reciente anuncio de Sánchez de restringir las redes sociales a menores de 16 años.
En la comunicación, que ha llegado a los móviles alrededor de las 18:00 horas (17:00 GMT), el empresario ruso ha criticado estas restricciones que, según él, «amenazan vuestras libertades en internet». El mensaje de Dúrov llega un día después de los publicados por el magnate Elon Musk, quien atacó también en redes a Sánchez, al calificarlo de «tirano» y «traidor al pueblo de España» y de «verdadero fascista totalitario». Hoy, fuentes de Moncloa se han referido al escrito de Dúrov, que vierte -denuncian- varias mentiras y ataques ilegítimos contra el Gobierno; «es la primera vez que ocurre en la historia de nuestro país». Este hecho demuestra por sí solo la urgente necesidad de regular las redes sociales y aplicaciones de mensajería móvil.
«Los españoles no podemos vivir en un mundo en el que tecno-oligarcas extranjeros puedan inundar nuestros teléfonos de propaganda a su antojo solo porque el Gobierno ha anunciado medidas para proteger a los menores y hacerles cumplir la ley», señalan las mismas fuentes. Estas recuerdan que los problemas en las redes sociales no son un invento del Gobierno, sino una preocupación generalizada de la ciudadanía. En este sentido mencionan, entre otros, el último Eurobarómetro, según el cual el 95 % de los españoles están preocupados por la desinformación y por los discursos de odio y el 89 % por la concentración de poder en las grandes plataformas y la falta de transparencia de sus algoritmos. Según la Unesco, nueve de cada diez ciudadanos consideran que es responsabilidad de los gobiernos y de los reguladores actuar, una realidad que desmiente el relato de neutralidad y autorregulación que defienden figuras como el fundador de Telegram, apuntan desde Moncloa.
Las mismas fuentes recuerdan que Dúrov está siendo investigado por su posible responsabilidad en delitos graves y la plataforma ha incumplido de forma reiterada sus obligaciones de control. Así, ha diseñado deliberadamente una arquitectura de «mínima moderación» que ha convertido Telegram en «un espacio recurrente para actividades criminales documentadas, como redes de abuso sexual infantil y tráfico de drogas, con casos investigados en países como Francia, Corea del Sur o España». No se trata de episodios aislados: estudios recientes muestran la existencia de cientos de canales dedicados a actividades criminales con millones de usuarios, lo que apunta a una necesidad de una respuesta regulatoria y coordinada, insisten las fuentes.
El mensaje enviado por el fundador de Telegram es un reflejo de la forma de operar de los tecno-oligarcas en las redes sociales, «está lleno de bulos y va destinado a erosionar la confianza en nuestras instituciones», subrayan desde Moncloa. Como ejemplo, estas fuentes se refieren a las palabras de Dúrov cuando dice que la prohibición de acceso a las redes a menores de 16 años establece un precedente para rastrear la identidad de cada usuario, erosionando el anonimato y abriendo puertas a la recopilación masiva de datos. Moncloa se defiende indicando que la medida propuesta responde a una lógica de protección de menores, del mismo modo que se limita el acceso al alcohol o a la conducción para preservar su integridad, y asevera que en ningún caso implica la recopilación de datos personales de menores. «Buen día para desinstalar Telegram» El ministro de Transportes, Óscar Puente, ha sido el primer miembro del Gobierno en reaccionar al mensaje de Dúrov. «Hoy es un buen día para desinstalar Telegram de mi teléfono. Nunca me fue de gran utilidad. Así que la pérdida es escasa, por no decir nula», ha escrito en su cuenta de X. Puente ha concluido este escueto mensaje con un 'пока Pavel' ('Adiós Pavel'), escrito en ruso, país del que es originario el fundador de Telegram.
También ha reaccionado, en su cuenta de Bluesky, la vicepresidenta segunda y líder de Sumar en el Gobierno de coalición, Yolanda Díaz, quien ha advertido al consejero delegado de Telegram de que no logrará «tumbar» al Ejecutivo tras sus críticas y ha asegurado que van a «romper los monopolios digitales». Por su parte, la ministra de Juventud e Infancia, Sira Rego, se ha referido a X y se ha mostrado partidaria de «limitar y seguramente prohibir» el uso de esta red social entre los jóvenes y el conjunto de la población, dado que este es un espacio en el que se dan «flagrantes vulneraciones de derechos fundamentales». Así se ha expresado en un acto sobre activismo digital organizado en la sede de Catalunya En Comú, en el que ha defendido que el actual espacio digital es «antidemocrático», ya que lo controlan «unos pocos caudillos digitales». Desde el PSOE han acusado -en una nota- al dueño de Telegram de usar su propio canal «para señalar, desinformar y difundir propaganda política directa contra un Gobierno democrático», un «hecho de extrema gravedad» inédito en España «que no puede normalizarse».
Otra vez el autócrata intenta distraernos para que no se hable de la corrupcion, los trenes, el puterio y la incompetencia sanchistas.