El portavoz de ERC en el Congreso, Gabriel Rufián, ha abogado este miércoles por prohibir el burka en España, porque «es una salvajada» y «la izquierda laica de verdad» no puede «permitir que se invisibilice a las mujeres de esa manera». Rufián lo ha dicho así durante un coloquio con el diputado regional de Más Madrid Emilio Delgado sobre el futuro de los partidos de izquierda.
«El burka es una salvajada, si somos izquierda laica de verdad no podemos permitir que se invisibilice a las mujeres de esa manera», ha subrayado el diputado de ERC en un momento de la conversación.
Ha añadido que una cosa es que se permita el velo o hábito de una monja, aunque pueda no gustarle, pero que «forma parte de la libertad religiosa», y otra, el burka. A su juicio, «hay que prohibirlo» porque va más allá en contra de las mujeres.
El debate sobre el uso del niqab y el burka —prendas que cubren parte o totalmente el rostro y el cuerpo de las mujeres— ha vuelto a la actualidad política por una proposición de ley de Vox que pedía su prohibición en espacios públicos, y que, apoyada por el PP, fue rechazada este martes en el Pleno del Congreso.
Rufián pide generosidad a los partidos para impedir la división electoral: «Qué sentido tienen 14 izquierdas»
El portavoz de ERC en el Congreso ha reclamado «orden, eficacia, método» y sobre todo «generosidad» a la izquierda alternativa y lograr que se presente la candidatura con más respaldo electoral en cada circunscripción para ganar a Vox, provincia a provincia. «Qué sentido tiene que 14 izquierdas que pensamos lo mismo nos presentamos por el mismo sitio compitiendo por migajas», ha remachado.
Así, ha recetado que este objetivo se puede articular con un programa consensuado en cuatro ejes fundamentales y articular en el Congreso un grupo interparlamentario común y coordinado para alcanzar acuerdos sobre futuras leyes. Su idea la ha resumido con la siguiente expresión: «cada uno en su casa y antifascismo, derecho de autodeterminación y dignificación de condiciones de vida entre todos».
Durante su acto en la Sala Galileo Galilei junto al dirigente de Más Madrid, Emilio Delgado, para reflexionar sobre el futuro de la izquierda bajo el lema «Disputar el presente para ganar el futuro», Rufián ha proclamado que no quiere «ilusionar sino ganar» y eso exige «ciencia, método y orden» en el espacio progresista.
Ante un auditorio de 500 personas y en un coloquio conducido por la analista política Sarah Santaolalla que ha generado mucha expectación, el diputado ha enfatizado que la izquierda tiene que hacer «algo diferente» y que su afán es ganar «provincia a provincia, escaño a escaño» a Vox porque, si llegan al Gobierno, el panorama será oscuro para el espacio progresista.
De hecho, ha lanzado que lo esencial «no es el quien» sino el «cómo» y que la pregunta para el futuro de la izquierda es quién va a tener la capacidad de renunciar para que todos se junten en una misma candidatura por circunscripción que coseche más escaños.
Rufián ha advertido que la victoria ante la ultraderecha no se va a hacer con «discursos de puta madre» sino con eficacia y pragmatismo. A su juicio, la clave es qué sentido tiene que haya «14 izquierdas defendiendo lo mismo» y compitiendo en la misma circunscripción y que se tiene que evitar la división, aunque sea consciente de que eso es «antiaparato».
Rufián ha expresado que la solución viene de un acto de generosidad «inédito» en la izquierda y que se tiene que entender que la derecha no acude fragmentada a los comicios. Por tanto, quisiera que se decidiera quien se presenta en Lugo, Girona o Sevilla, o que su partido, ERC, fuera con Compromís en la Comunidad Valenciana.
«Yo pido esto porque son lentejas... nunca mejor dicho Sumar, o no», ha ironizado el portavoz parlamentario sobre el espacio a la izquierda más allá del PSOE. Y es que ha apostillado que un PSOE «exigido y sometido» por las actuales fuerzas progresistas del bloque de investidura es lo mismo que el PP. De hecho, ha apostillado que él «no quiere gobernar sino que se gobierne mejor» y que si a su izquierda son más pueden hacer también «un PSOE mejor».
Bajo su criterio, es momento de pragmatismo y no de ver «quién es más puro» dado que lo que puede venir es que el líder de Vox, Santiago Abascal, sea ministro de Interior dado que lo que vendrán son ilegalizaciones y encarcelamiento. «No tengo ni putas ganas de Abascal de ministro del Interior», ha zanjado para preguntarse que si eso ocurre de qué valdrá que a BNG, Bildu y ERC les vaya bien en las elecciones. Asimismo, ha lanzado que las últimas elecciones en Aragón, con división de candidaturas, es un ejemplo y que él no pide que nadie renuncia a sus siglas, pero hay que ponerse de acuerdo.
La izquierda se ha dado cuenta que los travestis, la sequía(ha llovido demasiado) y llamar a todo dios machista ya no vende. Así que ahora que han soltado violadores, llenado barrios de gente de paises donde la mujer es un pedazo de carne al que tapan con ropajes, barrios inseguros e irreconocibles...........ahora ellos hablan de inseguridad y del burka, adoptando discursos de su imaginaria "extrema ultra turbi facista derecha" para parar la ultraderecha....... Un independentista uniendo a la izquierda ESPAÑOLA, en un coloquio dirigido por santaolalla que no sabe por donde sale el sol y que ha llegado allí por todos sabemos que.... Patético distópico todo