El problema de saturación en las dos estaciones de la ITV de Menorca, lejos de solucionarse, se está enquistando. Pese a las medidas anunciadas y aplicadas en los últimos meses, la falta de citas continúa provocando que se acumulen vehículos que circulan por la Isla con la inspección caducada.
El Consell, que hasta ahora se había mostrado comprensivo con la empresa concesionaria mientras le exigía mejoras, ha dicho basta. Se le ha agotado la paciencia. El Departamento de Movilidad ha requerido formalmente a Certio ITV SL que, en un plazo máximo de tres días hábiles, presente un plan urgente de medidas correctoras.
Estas actuaciones deberán permitir, «en un plazo máximo de un mes y medio», revertir la acumulación de citas y «restablecer la normalidad del servicio». El requerimiento va acompañado de una amenaza de multa: si la empresa no cumple, el Consell «iniciará los trámites para imponer las penalidades correspondientes previstas en el contrato».
Con este ultimátum, la institución insular lanza uno de los mayores toques de atención a la concesionaria tras años de caos en el servicio, que se arrastran desde finales del anterior mandato. De hecho, pese a los problemas reiterados, el actual equipo de gobierno no ha impuesto sanciones a la empresa, tal como denunció el PSOE en el pleno del pasado lunes.
La última multa fue acordada durante el mandato anterior por incumplimientos reiterados y fue recurrida por la concesionaria ante los tribunales. La decisión de abrir ahora la puerta a posibles penalizaciones evidencia un cambio de actitud por parte del equipo de gobierno y refleja el malestar del área de Movilidad, dirigida por Manuel Delgado, ante la falta de resultados.
Medidas insuficientes
El Consell recuerda que el pasado 17 de diciembre ya instó a Certio a subsanar diversas deficiencias e incumplimientos contractuales. Posteriormente, el 12 de enero de 2026, solicitó que acreditara la aplicación de las acciones correctoras anunciadas. Entonces, la empresa incorporó temporalmente dos inspectores adicionales a partir de febrero e implantó un nuevo sistema de concertación de cita previa mediante un canal único telefónico, deshabilitando la cita web y la vía presencial, con el objetivo de priorizar los vehículos según la fecha de caducidad de la ITV y mejorar la atención al usuario.
Sin embargo, según el Consell, «la nueva organización del sistema de citas no está funcionando correctamente y el refuerzo de personal resulta insuficiente para atender a los vehículos con la ITV caducada o próxima a caducar».
Una de las evidencias que el sistema no da resultados son las imágenes de colas de coches a las seis de la mañana que se concentran en las estaciones para intentar pedir una cita, al no atender telefónicamente.
El nuevo requerimiento exige la presentación inmediata de un plan que contemple un aumento de plantilla, la implantación de un sistema de cita previa eficiente y coherente que garantice la priorización real de los vehículos con la inspección caducada, a la vez que le pide que detalla qué actuaciones ejecutará para restablecer la normalidad del servicio.
A veure si és ver! Açò ja és de vergonya!