Los reyes de España, Felipe y Letizia, han rendido homenaje este domingo a los muertos en el campo de concentración nazi de Mauthausen, entre los que hubo 5.000 españoles de los 7.000 que allí estuvieron prisioneros.
Los monarcas participaron en una ofrenda floral durante un desfile en el que las banderas españolas y republicanas se han mezclado con gritos a favor del rey y la República.
Esta es la primera visita de un jefe de Estado español a este campo de concentración nazi. La visita se enmarca en los actos por el 80 aniversario de la liberación de este campo, ubicado en Austria.
Los reyes fueron recibidos por el presidente austríaco, Alexander Van der Belle, y su mujer, Doris Schmidauer. Posteriormente, saludaron a los responsables de Amical Mauthausen
Felipe y Letizia, junto a la delegación española, integraron la comitiva internacional que, encabezada por los tres supervivientes que quedan del campo, desfiló hasta el monumento conmemorativo a las víctimas del nazismo.
Las diferentes delegaciones de los distintos países por orden alfabético y agrupaciones de víctimas desfilaron en la ceremonia ante el monumento a las víctimas del campo de Mauthausen, un cenotafio que homenajea a los más de 90.000 fallecidos.
Al llegar el turno de la delegación española, los Reyes se dirigieron hacia la comitiva y encabezaron la representación, que estaba integrada por unas 250 personas, en la que había dos banderas españolas, y, en filas posteriores, varias republicanas.
En ese momento, los Reyes han depositado la corona de flores junto a las de los demás países. Acto seguido se han mezclado 'Vivas al rey' con gritos a favor de la república.
Los Reyes también saludaron y hablaron cariñosamente con una emocionada Dolors Pont, hija de un republicano español fallecido en este campo, cuando han llegado al mismo.
En la delegación española también estaban el ministro de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030, Pablo Bustinduy Amador, y el secretario de Estado de Memoria Democrática, Fernando Martínez López, entre otros.
Bustinduy ha pedido "perdón en nombre del Gobierno de España" por haber tardado tanto "en reconocer la lucha de los héroes y heroínas antifascistas". "Hombres y mujeres que lucharon por la libertad y fueron asesinados aquí por ello, así como otros muchos miles que siguen en cunetas, fosas comunes en cementerios, o desaparecidos", ha dicho.
Los primeros prisioneros comenzaron a llegar a Mauthausen procedentes del campo de Dachau el 8 de agosto de 1938 y se calcula que hasta su liberación pasaron por este conjunto de campos y subcampos unos 190.000 deportados, de los que al menos 90.000 perdieron la vida, cerca de la mitad de ellos en los últimos cuatro meses antes de la llegada del ejército de Estados Unidos, que liberó el campo.