Júlia Pericas Anton se ha convertido en una de las protagonistas del espectáculo de medio tiempo de la Super Bowl, tras ser la única bailarina española que acompañó a Bad Bunny en el Levi's Stadium de Santa Clara, California. La artista barcelonesa compartió escenario con el cantante puertorriqueño ante millones de espectadores en todo el mundo. Momentos antes de su actuación, Pericas expresó en sus redes sociales la emoción y el significado de este momento histórico para su carrera: «Han sido muchas semanas queriendo expresar como este proceso ha sido para mí y por fin llegó el día. Por ahora toca disfrutar el momento y honrar a todas esas personas luchadoras y trabajadoras por décadas pasadas y por todas las que vengan en el futuro. Al Reggaeton, a la cultura, a mi isla que tanto amo y tanto me ha dado todos estos años. Como española e inmigrante en este país me siento bendecida de formar parte de esto. Esta noche va más allá de cualquiera de nosotros. Vamos a hacer historia».
La presencia de esta bailarina catalana en uno de los eventos deportivos y musicales más importantes del planeta representa un hito para la danza española contemporánea y la consolida como una referencia en el panorama del urban latino en Estados Unidos. Su trayectoria profesional, marcada por colaboraciones con algunas de las figuras más relevantes del género urbano, la ha situado en la élite de la industria del entretenimiento norteamericano. Nacida en Barcelona, Júlia Pericas mostró desde su infancia una vocación clara hacia el mundo del baile.
Su formación comenzó en el Quality Dance Studio de Badalona, uno de los centros de referencia en Cataluña para la danza urbana y contemporánea. Con tan solo 20 años, Pericas dio el salto a la televisión nacional al participar en Top Dance, el programa de baile de Antena 3 que buscaba nuevos talentos en el territorio español. Esta experiencia le abrió las puertas del mundo del entretenimiento profesional y le permitió ganar visibilidad entre el público generalista. Posteriormente, trabajó también en Operación Triunfo, uno de los formatos televisivos musicales más consolidados en España, donde pudo perfeccionar su técnica y ampliar sus contactos en la industria.
El verdadero punto de inflexión en la carrera de Júlia Pericas llegó en 2021, cuando tomó la decisión de mudarse a Miami tras su paso por Operación Triunfo. Para entonces, la bailarina ya había logrado construir una sólida presencia en redes sociales, que gestionaba de manera profesional y que se había convertido en su carta de presentación ante la industria latina en Estados Unidos. Su talento no pasó desapercibido para una de las mayores estrellas del reggaeton. Karol G contactó directamente con ella para que formase parte de su equipo oficial de baile, una oportunidad que marcó el inicio de su consolidación en el circuito internacional.
La bailarina ha trabajado con algunos de los nombres más relevantes del reggaeton y la música urbana. Por ejemplo compartió escenario con Shakira durante la gala de los Grammy, donde la artista barranquillera interpretó su famosa Session 53 de Bizarrap, una de las actuaciones más comentadas y virales de aquella edición de los premios. Además, ha grabado videoclips para artistas como Maluma, uno de los exponentes masculinos más importantes del género urbano colombiano; Greeicy, cantante y actriz colombiana con proyección internacional; y Dei V, representante de la nueva generación del trap puertorriqueño.
Conexión con Mallorca
A pesar de residir en Miami y desarrollar su carrera profesional en Estados Unidos, Júlia Pericas mantiene un vínculo especial con España y, en particular, con las Islas Baleares. En agosto de 2022, la bailarina compartió en sus redes sociales imágenes de sus vacaciones en Mallorca, acompañadas de un mensaje que reflejaba su estado de ánimo: «Esta soy yo, de vacaciones, riéndome todo el rato, comiendo todo lo que me da la gana, mis amigas cuidándome y bailando conmigo todo el día. Soy feliz, muuuuucho».
Estas publicaciones evidencian que, más allá del éxito profesional y las exigencias de la industria del entretenimiento, Pericas valora los momentos de desconexión junto a sus seres queridos y en entornos que le resultan familiares y reconfortantes. Mallorca se ha convertido en uno de sus destinos favoritos para recargar energías entre gira y gira. El camino de Júlia Pericas hasta el escenario de la Super Bowl fue el resultado de años de trabajo constante, formación rigurosa y una estrategia profesional bien definida.
Su presencia en redes sociales, gestionada de forma profesional desde sus inicios, le permitió ganar visibilidad y establecer contactos dentro de la industria musical latina. Su participación en el equipo de Bad Bunny para la Super Bowl 2026 fue fruto de su reputación ganada en los últimos tres años en Miami. Los directores artísticos y coreógrafos del cantante puertorriqueño buscaban bailarines con experiencia en grandes producciones, capacidad técnica sobresaliente y versatilidad para adaptarse a distintos estilos dentro del reggaeton y la música urbana, requisitos que Pericas cumplía de sobra.
Buah, el Bad Bunny haciéndose el progre y siendo el primero en cosificar a las mujeres con sus letras totalmente misóginas y un séquito de bailarinas que no dejan nada para la imaginación.