El exministro de Hacienda con José María Aznar y Mariano Rajoy, Cristóbal Montoro, fue alertado por sus colaboradores más cercanos de los movimientos del juez José Castro en Palma, que había solicitado una serie de peticiones fiscales a la agencia tributaria por unas supuestas irregularidades en el PP hace diez años.
Su jefe de gabinete le informó, mediante un correo electrónico, de las peticiones del magistrado a Hacienda. Sin embargo, ese email no se ha añadido a la causa que investiga en la actualidad el juez Rubén Rus Vela contra Montoro.
Ayer por la tarde, este periódico se puso en contacto con el juez José Castro, que se jubiló en diciembre de 2017, a los 72 años, con 41 de trayectoria profesional. «Me he enterado de la noticia porque la he leído en un periódico digital. La verdad es que no sabía nada y me he quedado muy sorprendido», señaló.
El juez, que en la actualidad escribe libros y colabora con algunos programas televisivos, añadió que «en efecto, en aquella época yo pedí una serie de informes a Hacienda. De lo que no tenía ni idea es que estaba informado de esas peticiones el ministro Montoro».
Castro, que instruyó casos tan sonados como Palma Arena o Nóos, investigaba en aquella época si había alguna relación entre la adjudicación de las obras del hospital de Son Espases y otras obras en sedes del PP, entre ellas la de Génova, en Madrid.
Hace ahora un mes, trascendió que la cúpula del Ministerio de Hacienda que encabezaba Cristóbal Montoro también espió al tenista mallorquín Rafa Nadal. Un informe de la Fiscalía Anticorrupción en la causa en la que se investiga por tráfico de influencias y cohecho al exministro y al despacho de abogados que fundó, pone de manifiesto que los cargos políticos accedían de forma rutinaria a datos fiscales de numerosas personalidades.
Uno de los afectados por estas prácticas sería Nadal. La mercantil espiada estaba administrada por el padre del tenista, Sebastià Nadal y estuvo activa hasta el año 2020, cuando fue disuelta. Se encargaba de gestionar los ingresos publicitarios del tenista.
Miris on miris, tot són guirisNo hi ha pitjor cegó que el qui no vol veure, Crec que nomes veus les coses amb un ull L' esquerra. Per coheréncia, millor mirar el Mon amb els dos. Ara be, tú mateix.