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XAVIER REVERT, VOCAL DEL COL·LEGI OFICIAL DE PSICOLOGIA

«Más que ir cargados con bolsas de regalos, no cedamos a la presión comercial y vayamos a buscar experiencias»

Revert aborda cómo podemos afrontar la fiebre consumista que se ha iniciado con el Black Friday y conectará directamente con Navidad y Reyes

Xavier Revert, fotografiado antes de la entrevista | Foto: Emilio Queirolo

| Palma |

Xavier Revert (Palma, 1974) es el vocal de Psicologia Clínica i de la Salut del Col·legi Oficial de Psicologia de les Illes Balears. En esta entrevista, aborda cómo afrontar la fiebre consumista que se inicia en el Black Friday y conecta sin interrupción con las fiestas navideñas, en un escenario de ofertas comerciales sin fin que pueden generar frustración entre las personas que económicamente no pueden asumir esa exigencia artificial de que para ser feliz en estas fechas hay que comprar sin mesura.

¿Cómo ve este bombardeo consumista que antes se limitaba a Navidad y Reyes, y ahora se ha visto ampliado con el Black Friday?
—Efectivamente, es una época de bombardeo de estímulos que nos crea ciertas necesidades. Las empresas invierten mucho dinero en el marketing, añadiendo un sentido de la urgencia con las ofertas del Black Friday porque, supuestamente, los productos están más baratos, cuando tenemos la experiencia de rebajas sobre precios previamente hinchados. Hay campañas comerciales ligadas a épocas tradicionales, como Navidad y Reyes, pero ahora se añade un Black Friday hasta ahora ajeno a nuestra cultura, sin olvidar otras campañas más consolidadas, pero que también eran ajenas, como por ejemplo el día de San Valentín.

¿Qué frustración puede generar este bombardeo?
—Todos deberíamos hacer un pequeño ejercicio de prevención y plantearnos qué presupuesto podemos dedicar a estas campañas. Podemos tener la costumbre familiar de hacernos regalos. Pues bien, vamos a aplicar un poco de seny en función de nuestra economía: acordar y pactar qué limites ponemos a los regalos. Así también nos evitamos comparativas entre los precios de éstos. Hay que distinguir entre la compra impulsiva generada por el bombardeo publicitario y la costumbre familiar de hacerse regalos. Y hay que tener en cuenta que lo gastemos en el Black Friday nos puede hacer falta en Navidad y Reyes.

Habría que dar más valor a otras situaciones en estas fiestas, más allá de los regalos, ¿no?
—Claro. En estas fiestas hay un trasfondo cultural con unos valores que no sólo son comprar y regalar objetos, sino, sobre todo, los momentos de encuentro, compartir mesa o ver a familiares con los que hace tiempo que no coincidimos. Por otro lado, los regalos no tienen que ser necesariamente materiales. También se pueden regalar experiencias, mejor si son compartidas, lo que puede alimentar y mejorar las relaciones. Por ejemplo, un fin de semana en un hotel rural, siempre en función de las posibilidades de cada uno. Para hacer frente a la compra impulsiva hay que aplicar el sentido común. No hay que olvidar que luego llega la llamada cuesta de enero.

No debemos ligar nuestra felicidad navideña a ir cargados con bolsas de regalos, que a veces parece que nos faltan manos.
—Hay que ser conscientes de que existe esa presión comercial, pero también social. Al final, se trata de parar, reflexionar y determinar qué necesito realmente para disfrutar de la Navidad y, a partir de aquí, ajustarme al presupuesto. Es la estrategia a seguir ante la impulsividad de las compras o el riesgo de dejarme arrastrar por el marketing. Y en ese límite de presupuesto, hacer regalos pensados y sentidos. Más que ir cargados con bolsas, vayamos a buscar experiencias, lo que le puede dar a la Navidad un valor distinto, más allá de lo económico.

Como impresión, ¿ve personas realmente desbordadas por toda esta presión consumista?
—Mayoritariamente nos dejamos llevar por esta presión. También existe la presión social de que en esta época, obligatoriamente, tenemos que estar felices y contentos, cuando hay diferentes circunstancias. Por ejemplo, la pérdida reciente de un ser querido. En esos casos, no son fechas fáciles. La sociedad nos quiere conducir a un estado de felicidad que no podemos asumir por esa circunstancia. Es la imagen de la silla vacía en la comida de Navidad o la certeza de que falta alguien y no estamos todos. También hay que respetar a la gente que no tiene ningún espíritu navideño y que no vive estas fechas con una alegría especial.

En el otro extremo, las compras impulsivas y excesivas de personas con capacidad económica, con la mentalidad de que ‘lo hago porque puedo permitírmelo’.
—Las compras pueden poner en marcha nuestro mecanismo interno de recompensa. Este mecanismo se activa con la expectativa de poder tener un producto determinado. Hay que tener en cuenta que así se puede generar la impulsividad de las compras. Efectivamente, hay gente que, en base a su aprendizaje personal, tiene una cierta tendencia a regular su estado emocional a través de las compras, con un beneficio fisiológico, pero efímero. Ese mecanismo funciona indistintamente en hombres y mujeres.

El problema es cuando no tenemos esa capacidad económica y recurrimos a operaciones financieras.
—Sí, existen las trampas que las entidades financieras conocen muy bien: facilitan microcréditos o tarjetas de crédito, pero eso puede convertirse en una bola de nieve. Tenemos la necesidad o el impulso de realizar una compra y la hacemos porque podemos endeudarnos, pero el mes que viene vendrá el cargo, que tal vez tampoco podemos afrontar y volvemos a fraccionar y aplazar el pago, entrando en una espiral. Es un dato para reflexionar que haya países que se endeudan de una manera brutal y parece que no ocurre nada, pero, aun así, a nivel familiar, tenemos que aprender a gestionar nuestra capacidad de endeudamiento.

¿Un poco de sentido común también con los niños?
—Sí, y además se ha incorporado Papá Noel, que antes era un personaje conocido, pero no traía regalos. Con los niños hay que revisar de nuevo los valores, regresar a los regalos más simbólicos, no tan materiales y poner sentido común a las cantidades. Está claro que, con tantos regalos, se crea un momento muy intenso, pero luego la mayoría de ellos acaba en un rincón y pierden todo el interés. Las familias tienen que ponerse de acuerdo en los límites.

21 comentarios

Miris on miris, tot són guiris Miris on miris, tot són guiris | Hace un mes

Sinnombre200€ que cotitzen en impostos aquí. És un drama total que se permeti que hi hagi empreses que no paguin impostos i que els autònoms haguem de pagar lo que no paguen ells

user Mats | Hace un mes

EnllocEs decir cuando no tienes dinero compras cosas materiales? Y cuando tienes disfrutas experiencias que son gratuitas? No me cuadra me da que estás liado o no entiendes de qué va el capitalismo y por eso te estafan.

user Jennifer | Hace un mes

ABBSi no puedes llevar ocho bolsas siempre puedes pedir un taxi 😎

user ABB | Hace un mes

Miris on miris, tot són guirisYo compro donde me da la gana.Estoy de progres adoctrinadores y creídos hasta los ....

user ABB | Hace un mes

BURNEDiana!!

user yo mismo | Hace un mes

fuaaaaa si quereis una experiencia de lo mas increíble y barata basta ir a dar una vuelta por inca, Manacor, sa Pobla....

Sinnombre Sinnombre | Hace un mes

Miris on miris, tot són guirisDiferencia de un electrodoméstico en Amazon VS comercio: casi 200 euros. Con los sueldos bajos la gente lo mira. Y yo lo entiendo

user Fresquissim | Hace un mes

The crackerMagufolandia arriba a la derecha 👆🫱, eso es, muy bien

user BURNE | Hace un mes

Veamos, cada persona con su dinero ganado honradamente hace lo que le da la real gana. Usted, a la hora de comprar juguetes para su hijos esta fiestas, no lo haga «Cómpreles experiencias» y verán lo contentos que se ponen. Nunca he entendido la importancia de los psicólogos de urgencias. No son médicos, no pueden recetar medicamentos. Cuando los mandan con el mono que pone psicólogos en accidentes o catástrofes de forma urgente ¿Qué hacen?, La labor del psicólogo , a mi juicio, es actuar después de la fase aguda del trauma. En la fase aguda como no les den pañuelitos para las lágrimas de los afectados no sé que hacen allí ¿Algún psicólogo me lo puede explicar? ¿Les cuentan lo dura que es la vida?.............

user Mats | Hace un mes

The crackerDe 5 minutos que te sube la dopamina, pobres desgraciados los que esperan estos días "especiales", debe ser muy aburrida vuestra vida siempre esperando el día especial, doy gracias de no ser asi y cada día cuandoe levanto lo considero especial. Muy pobres son las vidas de la gente que necesita un regalo o un día especial, lo único que quiere decir eso es que normalmente su vida es una caca

user The cracker | Hace un mes

Compraros lo que os de la gana total en cuanto pongan el euro digital no podréis comprar ni pipas

user ABB | Hace un mes

ViriatoSiempre encontrará al progre de turno , moralmente superior, que le aleccionará en como vivir ¨correctamente¨.Qué pesadilla , por Dios!

user ABB | Hace un mes

Mario FierroNI prohibido ( de momento)

user ABB | Hace un mes

Un buen regalo me crea una ¨experiencia¨fantástica.

Mall Mall | Hace un mes

I ens alliçona amb una samarreta que posa "Milano" . HAHAHA (Milà, ciutat italiana, icònica del consumisme, vanalitat i individualisme classista). Toca't el d'allons, tu !

user Punferdorf | Hace un mes

Ahora resulta que uno tiene que consumir "experiencias". En fin, nunca falta un "experto" de "autoayuda" para facilitarnos el camino a seguir en el misterio de la vida.

Viriato Viriato | Hace un mes

Ya está, no falla. Siempre tiene que salir el típico "experto" dando consejos y recomendaciones que nadie le solicita sobre cómo tienen que vivir los demás. Dejad ya a la gente en paz. Que cada cual viva como quiera y compre y coma y beba y gaste y haga lo que quiera y le dé la gana. Ya está bien.

user Mario Fierro | Hace un mes

Señores no es obligacion gastar por gastar ..y adoptar costumbres ajenas a nuestra cultura

manu menorca manu menorca | Hace un mes

... pues yo soy el Grinch, y mi familia lo sabe... vivo feliz y contento, NO hago caso de eso de la navidad, otra fecha importada del extranjero como el halloween, el black friday o el tardeo de san patricio y todas esas invenciones... simplemente se usa el sentido común y ya está... hay familias que ceden a las exigencias de que ahora se DEBEN hacer regalos no tan sólo en reyes, sino también en nochebuena, DUPLICANDO los gastos, no entiendo que no tengan autocontrol... en fin, la mejor manera de no caer en estas zarandajas comerciales, es NO TENER DINERO para gastar... porque te lo has gastado antes durante el resto del año en lo que a ti te gusta ...

Miris on miris, tot són guiris Miris on miris, tot són guiris | Hace un mes

Sobretot no hem de comprar a amazon o similars, salvem el petit comerç

user Enlloc | Hace un mes

Los regalos 'materiales" tienen sentido en contextos de escasez. Contextos pasados que ahora vuelven. Recomendar regalos "inmateriales" podía tener sentido hace 10 años pero hacerlo hoy en día denota vivir en otra realidad.

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