Baleares, el territorio de las piscinas. A los variados récords que ostenta la Comunitat en materia de coches por habitante o precio del metro cuadrado de la vivienda hay que añadir otra cifra al listado: el archipiélago es la comunidad autónoma con un mayor número de piscinas por habitante. Hay un pileta por cada 14 residentes cuando la media en la península está en una piscina por cada 30 o 35, según los datos del director general de Recursos Hídricos, Joan Calafat. Es decir, en Baleares hay el doble de piscinas que en la península y la cifra global impresiona: 79.588 de ellas son legales, contabilizadas por el catastro este año, pero llegan a 100.000 si se suman las 20.000 ilegales que calculan la autoridades.
La cifra no para de crecer y solo en los dos últimos años se han construido 3.920 más. Entre 2015 y 2023 se construyeron otras 6.341. El fenómeno es imparable y va disparado por dos factores: la construcción de casas unifamiliares en el campo, todas ellas con piscina, pero sobre todo la creciente construcción de piletas en viviendas unifamilares de nueva construcción. Ya no hay promoción de semilujo en la que no haya una piscina.
Los municipios más turísticos son los que concentran un mayor número de este tipo de instalaciones, pero, más allá de Palma, despuntan localidades como Calvià (5.233 piscinas, es decir, una por cada 9 habitantes), Llucmajor (4.377) o los grandes municipios de Ibiza, como Santa Eulàlia (4.528) o Sant Josep (4.055).
Marratxí, el paraíso
En estos municipios se suma el uso turístico hotelero y el uso residencial, pero si hay un auténtico ‘territorio piscina’ en las Islas es Marratxí: su modelo de urbanización extensivo y de chalés individuales hace que una localidad sin apenas oferta hotelera concentre 4.414 piletas.
La proliferación de estas instalaciones en unos momentos de emergencia por sequía ha hecho que algunas ayuntamientos, como el de Artà, hayan aprobado una moratoria en la construcción. Otra decisión urbanística importante la tomó el Consell de Mallorca en la pasada legislatura. Se aprobó una modificación del Plan Territorial para reducir su tamaño de forma que la lámina de agua no puede superar los 35 metros. El nuevo equipo de gobierno del Consell cambió el Plan Territorial nada más llegar al poder, pero mantuvo esas limitaciones en el tamaño de las piscinas.
Joan Calafat explica que esas limitaciones en los metros cuadrados evitan que se evapore más agua de la que ya lo hace por el calor. Las estimaciones de su departamento es que cada año se pierden entre 7 y 8 hectómetros cúbicos de agua por la evaporación del agua de las piscinas que hay en las islas. Para que se entienda la dimensión, es como si anualmente se evaporara más agua que todo el Gorg Blau completamente lleno. A ello se suma que además se pierde un hectómetro más de agua por la limpieza de los filtros de todas estas instalaciones.
Agua evaporada
Una precisión importante: no es agua que se pierde cuando se vacía una pileta; es agua que se pierde porque se evapora por el calor. Los propietarios de las piscinas viven un proceso de llenado continuo porque el agua se evapora y además lo hace cada vez con más rapidez como consecuencia del cambio climático.
Calafat calcula que el consumo de agua para las piscinas supone el 6 % de todo el que se destina a abastecimiento, pero es el 3 % del consumo total de agua en las Islas. Es el equivalente al consumo anual de 50.000 viviendas, es decir, de unas 150.000 personas.
Hacer pedagogía
El director general de Recursos Hídricos del Govern subraya que es imprescindible hacer «pedagogía» con el consumo de agua. Afirma que, en un momento de emergencia por falta de lluvias, es esencial invertir en las redes de distribución de agua para optimizarlas y evitar las fugas. Opina que los ayuntamientos van tomando conciencia de que es imprescindible invertir en las redes a pesar de que estas «inversiones silenciosas» no lucen tanto como la inauguración de un plaza o de un parque. Para Calafat, en esta legislatura se está comenzado a hacer un trabajo de inversión importante en el ciclo del agua pero apunta otro dato para la reflexión: en estos momentos, uno de cada cuatro litros que llegan a la red proceden del sistema de desalación.
ToniEsto es lo importante y no las peleas sectarias. Escala vendida por la casta.