La mayoría de las leyes que ha aprobado el Parlament desde que gobierna el PP han llegado a la Cámara sin la seguridad de aprobarse y empezaron a tramitarse como decreto ley e incluso a través de proposiciones legislativas de otros grupo. En realidad sólo cinco leyes, incluidas las de dos Presupuestos –los de 2024 que se aprobaron en plazo y los de 2025 que lo hicieron un años después– se ha aprobaron directamente por el procedimiento ordinario. Es decir, que salieron del Consell de Govern después de la deliberación del Ejecutivo. A los dos Presupuestos hay que añadir una de ley de relevancia política (la única de este tipo que no fue antes decreto) , la de Conciliación; la de modernización de áreas de promoción industrial (también llamada ‘de polígonos’) y una de trámite, referida Colegio de Economistas.
La primera ley relevante del nuevo Govern, la de medidas urgentes en materia de vivienda se aprobó inicialmente como decreto. Y también esa fórmula, se empleó para modificar otra del Ejecutivo anterior y excluir el catalán como requisito para la sanidad. Después, y para blindar el acuerdo de posibles recursos, , fue incluida en leyes ajenas a esta cuestión.
El pasado martes, 16 de diciembre, el pleno (con los votos de PP y de Vox) convalidó su último decreto y que, como ocurrió con los anteriores, precisará de nuevos debates para convertirse en ley. Fue el de medidas urgentes para acelerar proyectos estratégicos. Ahora se abirá un plazo de presentación de enmiendas y se incoporarán enmiendas de Vox.
Desde que Prohens es presidenta, el Govern ha recurrido 17 veces a la fórmula del decreto ley, que permite acortar plazos y una vez convalidados se pueden tramitar como ley si así se acuerda. Esta figura está prevista para tomar medidas de urgencia y a acelera los trámites. El último Govern de la socialista Francina Armengol recurrió 38 veces a este procedimiento. La legislatura estuvo marcado por la pandemia de la Covid. En 2020 lo utilizó 15 veces y fue ese año cuando, además, se adjudicaron contratos, como el de las mascarillas, reduciendo los mecanismos de control.
Lo novedoso de la etapa de Prohens es que se han utilizado otras fórmulas. De Vox partió una iniciativa con rago de ley que ha aprobado el Parlament: la que modificaba la ley de corridas de toros en la época del Pacte y que impedía la entrada a menores. Esta prohibición se eliminó. Será en el próximo periodo de sesiones cuando la Cámara, con apoyo de PP y Vox, dé el visto bueno a otra iniciativa del partido ultra: la que deroga la ley de memoria democrática. La supresión de la Oficina Anticorrupción fue incluida en una ley promovida por el PP, no por el Govern.
El PPSOE hace lo mismo en el gobierno nacional y en el gobierno balear.