Las condiciones de acceso de España a la Unión Europea, sin limitaciones a las transacciones inmobiliarias, algo que sí hicieron otros países. Ante la dificultad jurídica de limitar la compra por nacionalidad, el geógrafo Marcús defiende actuar sobre el uso de estos inmuebles y los incentivos o penalizaciones específicos para ello. El papel de los ayuntamientos es clave y la propuesta de Marcús pasa por implantar una fiscalidad anti-especulativa, establecer recargos por vivienda vacía, tasas moduladas para incentivar el uso residencial estable, control estricto del alquiler turístico ilegal y un uso estratégico de la figura del tanteo. «Si no se actúa desde lo local, la vivienda seguirá desplazándose del ámbito de la vida cotidiana al de la inversión», advierte.
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, planteó en una cumbre en Bruselas con los líderes europeos la posibilidad de limitar la compra de segundas residencias en aquellas zonas de Europa que sufren con especial intensidad la tensión inmobiliaria, pero ya no se ha sabido más de esta propuesta.
Sánchez no concretó detalles de esta propuesta por lo que no quedó claro si la medida no afectaría solo a los no residentes en las islas, extranjeros o peninsulares, sino también a los residentes.
Además de la presión del mercado por la compra de ciudadanos extranjeros, hay que tener en cuenta que un 15 % de las compraventas de vivienda en la Comunitat ya no las hacen ciudadanos particulares, sino empresas.
AngelcaídoHabla de la derecha, verdad? Por cierto, comentario que, otra vez, nada tiene que ver con la noticia multiniiick.