El sindicato STEI ha denunciado la devaluación de las calificaciones exigidas para la homologación de los estudios de ESO y bachillerato con los certificados oficiales de lengua catalana, tras la propuesta del Govern de rebajar del 8 al 7 la nota mínima necesaria.
Según ha informado este miércoles el sindicato en un comunicado, con la nueva orden que prepara la conselleria de Cultura se podrá obtener el nivel B2 en secundaria y el C1 en bachillerato con una calificación de 7.
El STEI ha expresado su desacuerdo rotundo con esta medida, que el Ejecutivo justifica como una actualización de las homologaciones para adaptarlas al nuevo sistema de calificaciones cualitativas.
El sindicato considera que esta decisión supone una cesión del PP a las exigencias de Vox y un nuevo intento de devaluar y menospreciar la lengua propia de Baleares.
En este sentido, ha advertido de que todos los indicadores muestran un descenso progresivo del nivel de conocimientos de catalán entre el alumnado.
La nueva orden también prevé una flexibilización de los requisitos para obtener la homologación del certificado de catalán en el caso de alumnos que hayan cursado parte de sus estudios fuera de los territorios de habla catalana.
6 de 6 En resumen, en las aulas catalanas, desde 1990, no se ha enseñado historia, se ha hecho política. Se ha tergiversado todo lo relativo a Cataluña y a España, para demostrar que la primera siempre fue una nación independiente. Esta falacia, repetida hasta la saciedad, hace que varias generaciones de catalanes desconozcan la historia real y sólo sepan una ínfima parte de la verdad. De ahí lo que se vivió y vive social y políticamente en Cataluña. La pregunta que acompleja al nacionalismo: ¿por qué Cataluña nunca fue un reino, pero Aragón, Mallorca y Valencia sí?