La UIB ha convocado un concurso entre escolares de las Islas para dar nombre al futuro supercomputador de Baleares. El nombre oficial es el de Centre de Supercomputació i Intel·ligència Artificial de les Illes Balears y estará ubicado en el Complex Balear de Recerca, en el Parc Bit. Podría estar completado el próximo febrero y operativo en junio de este año, pero se le busca un nombre propio como los de Mare Nostrum para el de Barcelona, Picasso para el de Málaga o Finisterre para el de Galicia, intentando siempre una denominación vinculada al territorio donde se ubica. El director del centro es Alberto Ortiz, catedrático de Arquitectura i Tecnologia de Computadors en la UIB.
El supercomputador de Baleares ha sido financiado por el Govern y será gestionado por la UIB, podrá realizar cálculos de alto rendimiento y servir a todo el ecosistema de investigación de las Islas, no únicamente a la Universitat. El centro se integrará en la Red Española de Supercomputación (RES) y será su nodo número 12. Los once restantes son los de Madrid, Andalucía, Castilla y León, Extremadura, Galicia, Cantabria, Navarra, Aragón, Cataluña, Comunidad Valenciana y Canarias.
En el concurso pueden participarlas clases de quinto y sexto de Primaria, y primero y segundo de la ESO de los centros educativos de Baleares. Un jurado valorará las propuestas y el ganador pondrá nombre al supercomputador. Los profesores responsables de los grupos participantes pueden realizar la inscripción hasta el próximo 13 de febrero.
Un supercomputador equivale a miles de ordenadores trabajando juntos al mismo tiempo de forma perfectamente coordinada y puede hacer millones de cálculos simultáneamente. Su capacidad oscila entre 1.300 y 1.700 ordenadores portátiles de alta gama juntos.
El supercomputador será una pieza clave en el progreso científico y tecnológico de las Islas. Reunirá miles de procesadores y tarjetas gráficas que trabajarán juntas como un único cerebro gigante, capaz de realizar cálculos muy rápidos que en un dispositivo doméstico tardarían años. Gracias a esta infraestructura, se pueden diseñar nuevos medicamentos, estudiar las ondas gravitacionales y la evolución de galaxias, prever fenómenos meteorológicos extremos, simular el comportamiento del clima o entrenar sistemas avanzados de inteligencia artificial para la biomedicina o la educación personalizada.
El nuevo centro es una iniciativa destinada a impulsar la investigación, la innovación y el desarrollo tecnológico en varios ámbitos que se beneficiarán de la disponibilidad de equipación de computación de altas prestaciones. La futura infraestructura contribuirá a posicionar a la UIB y su entorno tecnológico y de innovación como referente en campos que requieren computación avanzada o el desarrollo y uso de metodologías de inteligencia artificial.
Además de generar nuevo conocimiento, los supercomputadores impulsan una nueva economía de los datos y de la innovación, atraen talento especializado y apoyan tanto a la investigación pública como a empresas que desarrollan soluciones de alto impacto social.
Arturito, R2D2 en inglés.